El creador de la serie épica Vikings, que regresa este lunes a las 22 a la pantalla de la señal premium Fox Action (canal 463 de Supercanal Digital) para la segunda parte de su cuarta temporada, afirmó que el programa es "más significativo que otras series porque es sobre hechos reales" y que se siente orgulloso de haber logrado "desafiar los clichés" instalados históricamente sobre el pueblo vikingo.
Se trata del guionista y productor Michael Hirst, un inglés apasionado por el género de la ficción histórica que ejerce en Vikings el rol de showrunner, término sin traducción al español que define a aquel que tiene el control total sobre la dirección que lleva una serie televisiva.
Hirst, quien escribió previamente los libros para las películas Elizabeth (1998) y Elizabeth, la edad de oro (2007) y de la serie The Tudors, habló en una conferencia telefónica con la agencia Télam y otros medios extranjeros y se expresó con pasión acerca de las sagas vikingas del legendario rey nórdico Ragnar Lothbrok.
El primero de los 10 episodios de la segunda mitad de la cuarta temporada, que se estrenó anoche en Estados Unidos tras siete meses de pausa y que hoy llega a la TV argentina, funcionará como un punto de inflexión en la trama.
De acuerdo con Hirst, Ragnar vuelve a su pueblo tras una larga ausencia y descubre que ya no es considerado el líder carismático de antaño: "Ragnar ha regresado a un mundo diferente. Ha estado fuera el tiempo suficiente para que sus hijos crecieran. Sus hijos tienen agendas diferentes ahora, y no necesariamente quieren ir con su padre en sus asaltos, parcialmente porque su padre ha sido derrotado. Ya no es un líder tan glamoroso".
Hirst reconoce que la historia de Ragnar, un personaje medieval sobre el que los historiadores no se ponen de acuerdo sobre si realmente existió, podría eventualmente tener un fin para darle lugar a las aventuras de sus hijos, ya que para él ese personaje principal fue sólo un vehículo para atraer a los espectadores hacia la cultura vikinga.
"Estaba bastante seguro de que Vikings iba a encontrar una audiencia porque los vikingos son famosos en el mundo. Sentía que si era tan auténtico como pudiera habría una audiencia que estaría realmente interesada en ellos", dijo el creador de la serie, y agregó que la principal dificultad que encontró con el tema es que "en el pasado eran presentados como clichés, sólo gente desagradable, brutal y violenta".
"Yo quería desafiar todos esos clichés y hacer a mis vikingos humanos, interesantes y atractivos. Pensé que podía humanizarlos y que podía decirle a la gente cosas de ellos que no sabían", afirmó, y aseguró que "los vikingos eran gente de familia, los esposos amaban a sus esposas, hombres y mujeres amaban a sus niños".
La exhaustiva investigación sobre la cultura vikinga en la que se basa la serie atrapa a Hirst y enumera entusiasmado características que cree que eran desconocidas para el gran público hasta hace unos pocos años y que demuestran que en "muchos sentidos las sociedades pasadas fueron más inteligentes de lo que somos".
"Deberíamos ser un poco humildes cuando miramos atrás a otras culturas. La actitud de los vikingos hacia las mujeres era mucho más ilustrada que sus sociedades contemporáneas, como Inglaterra, Francia y Europa Occidental. Las mujeres vikingas podían divorciarse de sus maridos, podían tener propiedades, pelearon con sus hijos, hermanos y esposos en la guerra", ejemplificó Hirst.
Criado en York, una de las muchas ciudades británicas que estuvieron bajo el dominio vikingo durante siglos, Michael Hirst cree que la visión que predomina sobre ese pueblo se vio perjudicada porque los registros históricos que más pesaron eran los de aquellos que sufrían sus invasiones, pero que en la cultura escandinava actual y en aquellas costas a las que llegaron sus barcos pueden verse sus influencias positivas.
El creador de la serie cree que ese profundo estudio en el que se apoya Vikings -y que puede verse también en la puntillosa ambientación, en los vestuarios, peinados, maquillajes- hace que sea "un programa más significativo" que otros "porque es sobre hechos reales, eventos y personas que ayudaron a darle forma al mundo".
Claro que Hirst reconoció que parte de la historia es ficcional, que "es un drama, no un documental" y que si bien su intención es "entretener contando historias que atraigan a las personas conectando el pasado con el presente", considera que la serie logra "inspirar a la gente a ir y leer algo de historia para saber más acerca de los vikingos".



