En Baladas de un hombre común, el actor y músico guatemalteco Óscar Isaac une sus dos pasiones para dar vida a un cantante de folk fracasado en la "última" comedia existencial de los hermanos Coen. Los trailers de los estre

El músico que persiguió la gloria

Por UNO

El actor y músico guatemalteco Óscar Isaac une sus dos pasiones para dar vida a un cantante de folk fracasado en la "última" comedia existencial de los hermanos Coen, para la que asegura que ha estado preparándose toda su vida.

"Creo que 33 años de mi vida estuve preparándome para esta película", afirmó el actor en una entrevista con motivo del estreno de Balada de un hombre común (Inside Llewyn Davis) en el Reino Unido.

Dirigida por Joel y Ethan Coen, la cinta narra "la vida difícil de un artista que está intentando buscar su camino y expresarse, pero que está rodeado de gente a la que no le interesa lo que tiene que decir", explicó Isaac, su protagonista absoluto.

Isaac interpreta a un músico sin éxito que se conforma con unos minutos al micrófono en un pub neoyorquino.

Conocido por cintas como Che (2008), de Steven Soderberg, en la que hace de intérprete; Agora (2009), de Alejandro Amenábar, en la que encarna al romano Orestes, o Robin Hood (2010) de Ridley Scott, donde aparece en la piel del rey Juan I de Inglaterra, Isaac reconoce que esta es el filme "más importante" de toda su trayectoria.

Se trata de un viaje circular sin destino, que empieza y acaba en el mismo punto, el barrio neoyorquino Greenwich Village, donde Bob Dylan alcanzó la gloria, en el que el espectador vive el intento de un Llewyn "aislado, alienado e incapaz de conectar con nadie" de "poder conectar a través de su música", comentó Isaac.

Cuando canta "es el único momento en el que se abre y se muestra a través de esa pequeña ventana a su alma, que es la música", explicó el guatemalteco, quien tuvo que aprender un nueva forma de tocar la guitarra para este papel. Inspirados en la historia de Dave van Rock (1936-2002), un cantante de folk estadounidense que vivió en ese barrio de Nueva York y cuyo repertorio, en la voz y guitarra de Isaac, establece el hilo narrativo de la cinta, los Coen diseñaron esta película que en esencia "es el personaje".

A caballo entre la comedia y el drama, Balada de un hombre común tiene "ese tono tan específico que tienen todas las películas de los Coen, que es el absurdo de la existencia", apunta Isaac, para quien interpretar este papel fue "un sueño realizado".

Desde que vio Educando a Arizona (1987), los Coen son sus directores favoritos y "soñaba con hacer una película con ellos", confesó el guatemalteco, hijo de padre cubano, criado en Miami y actualmente residente en el barrio de Brooklyn, en Nueva York.

Los hermanos Coen se caracterizan también por el papel que otorgan a la música en sus creaciones, utilizada muchas veces para marcar el ritmo narrativo de la historia.

Entre su filmografía, destacan títulos como Fargo, con el que se llevaron el Oscar al mejor guion original, Sin lugar para los débiles —la más galardonada con cuatro estatuillas, entre ellos mejor película—, Temple de acero y Barton Fink.

En su última cinta, de la mano del productor musical T-Bone Burnett, quien de joven acompañó al propio Dylan a la guitarra, los Coen pidieron a Isaac que cantara las canciones en directo mientras filmaban, método muy pocas veces utilizado porque no permite cortar entre toma y toma.

"Es difícil porque son dos disciplinas opuestas: el actor sumerge su personalidad para proyectar otra, mientras que el cantante proyecta su personalidad. Hay muy poca gente que pueda combinar ambas cosas, pero Oscar lo hizo", relató a T-Bone Burnett.

Balada de un hombre común reúne en escena a la británica Carey Mulligan, a John Goodman y a Justin Timberlake, que se adentró por primera vez en la música folk con un papel secundario.

La gran belleza: Cinta premiada en Hollywood, sobre un escritor y periodista que decide retratar las miserias y la frivolidad de Roma. La película está dirigida por Paolo Sorrentino, quien en su discurso de recepción del Oscar dijo que sus influencias fueron, entre otros, Fellini, Scorsese y Diego Armando Maradona. 

 

Need for speed: Basada en los populares videojuegos del mismo nombre, esta película de acción muestra a un mecánico (Aaron Paul, coprotagonista de la serie Breaking Bad), que se asocia con un ex piloto de Nascar (Dominic Cooper). Este último, tras una trampa que le tiende, lo acusa de un delito que no cometió y le permite hacer crecer su negocio. 

 

Heredero del diablo: Al enterarse que están esperando un bebé, los miembros de una pareja deciden grabar todos los pormenores del embarazo y el parto. Pronto se dan cuenta de que la chica (Allison Miller) comienza a tener un comportamiento errático. Al parecer, el niño que lleva en su vientre tiene un extraño y malévolo origen.

 

Esto no es un film: Notable documental protagonizado y dirigido por jafar Panahi (junto con Mojtaba Mirtahmasb) en el que se muestra al realizador, encerrado en su casa, y enfrentando la censura impuesta por su país, Irán. Sobre él pesa la prohibición de no empuñar durante 20 años una cámara de cine. Y esta es su respuesta. Solo en cine universidad.