Espectaculos Domingo, 18 de marzo de 2018

"El movimiento MeToo se convirtió en una turba", cuestionó el director de 12 monos

El director de cine Terry Gilliam aseguró que el movimiento MeToo -en el que víctimas de acoso sexual denuncian públicamente a su agresor- se convirtió en una "turba". El cineasta, nacido en Estados Unidos pero que alcanzó la fama en Gran Bretaña, sostiene que algunas mujeres sufrieron agresiones, y que por el contrario otras usaron a Harvey Weinstein (el productor de Hollywood caído en desgracia tras decenas de denuncias de abusos sexuales) para impulsar sus carreras. En declaraciones a la agencia AFP que reproduce el diario español El País, Gilliam opinó que Weinstein es un "monstruo" y que hay muchos más como él. "Hay mucha gente que todavía actúa como Harvey" en la industria del cine, según el ex miembro del afamado grupo humorístico británico Monty Python. Y agregó que el Weinstein fue atacado públicamente "porque es un tonto y porque se había hecho muchos enemigos". Sin embargo, el cineasta también describió como "fea y simplista" la reacción ante la ola de revelaciones de acosos. "La gente tiene miedo de decir cosas, incluso de pensarlas. Es un mundo de víctimas". Opinó además que "algunas personas sacaron mucho beneficio de su encuentro con Harvey y otras no. Sabían lo que hacían. Estamos hablando de gente adulta, con mucha ambición". El director de Brazil continuó: "Harvey abrió la puerta a unas pocas personas. Una noche con él era el precio a pagar. Algunas personas lo pagaron, otras sufrieron por ello. Conozco a varias chicas que estuvieron en las suites de Harvey -aseguró- que no fueron víctimas y se marcharon". Gilliam cuestionó que la atmósfera en torno al movimiento MeToo se ha vuelto "cómica" -puntualizó- porque "la gente está siendo descrita en términos ridículos, como si ya no quedara humanidad". Dijo entonces: "Me siento mal por alguien como Matt Damon, un hombre muy decente. Salió y dijo que no todos los hombres son violadores y fue golpeado a muerte. ¡Es una locura!", criticó. Para Gilliam, "es delirante hasta qué punto se están simplificando las cosas. Ya no hay inteligencia, y la gente parece aterrada de decir lo que piensa de verdad. Mi mujer también me está diciendo que agache un poco la cabeza", agrega la información publicada por El País. "Es como cuando la turba toma el poder. Una horda se lanza con antorchas a quemar el castillo de Frankenstein", continuó Gilliam. Para el director, el abuso de poder siempre existió y no cree que Hollywood vaya a cambiar. "La cuestión es cómo te relacionas con el poder", sostuvo, porque "la gente es responsable de sí misma". Finalmente, el cineasta consideró que el "gran error" de nuestro tiempo fue no conseguir la igualdad salarial entre hombres y mujeres.