Espectaculos Sábado, 3 de febrero de 2018

El marginal prepara una precuela

Una de las series más exitosas de los últimos años, que trata sobre las relaciones, tensiones y conflictos que se generan dentro de una cárcel argentina, tendrá su segunda temporada.

El marginal 2, la segunda parte de la exitosa miniserie producida por Sebastián Ortega y dirigida por Adrián Caetano, que se vio por la Televisión Pública, se convirtió en suceso en Netflix y se alzó con el Martín Fierro de Oro, se encuentra en plena etapa de rodaje y Télam habló con Nicolás Furtado, una de las revelaciones que tuvo el unitario y que tomará mayor protagonismo en esta nueva temporada.

Esta segunda parte, que también tendrá aire por la señal pública, será una precuela de la historia, donde se verá cómo los hermanos Borges, interpretados por Nicolás Furtado como Diosito y Claudio Rissi como Mario, se alzan con el control de la cárcel y logran manejar el penal en connivencia con el director de la penitenciaría, interpretado por un también impecable Gerardo Romano, luego de haber desplazado a El Sapo (Roly Serrano), anterior dueño del pabellón.

En esta lucha de poder, donde Diosito tendrá aún más protagonismo, los ayuda un médico que está preso (Esteban Lamothe) por haberse autoincriminado de un asesinato. El médico sólo parece querer adaptarse a los códigos carcelarios, pero tiene una obsesión oculta: escapar.

Furtado, que en 2017 también fue uno de los protagonistas de Fanny la fan, contó cómo será la segunda parte de El marginal, describió las aristas de su temible y querido personaje y dejó algunas claves sobre el relato.

-¿Qué vamos a ver en esta segunda temporada de El marginal?

-En esta temporada contamos cómo Diosito, su banda y los demás presos que se pueden ver en la primera temporada entran al penal y se van adaptando, y sobre todo la banda de los Borges cómo va ganado el poder y derrocando al que en ese momento es el capo de la cárcel. Nosotros entramos al patio, a la "villa" como le dicen en la serie, y se ve el día a día de cómo nos vamos acomodando a eso.

-¿Hay modificaciones en el relato o el estilo de lo que ya mostró la serie en su primera temporada?

-Es una historia más oscura, hay más violencia, es más picante la serie, tiene elementos más pesados sin perder la esencia de la primera, y la poesía que por momentos tenía en algunas escenas, que era un toque muy característico de El marginal, que a pesar de ser una serie de acción y policial tenía como una forma especial de contarse a través de los planos, la fotografía, ciertos diálogos, ciertos planteos. A mi personaje y a otros se los ve de repente en planteos más filosóficos existenciales, psicológicos y eso creo que es algo propio y un sello de la serie que abarca muchas cosas.

-¿Cómo fuiste construyendo este personaje, porque a veces es difícil no caer en la sobreactuación, hay una línea muy fina?

-Si caminás por esa delgada línea llegás a algo que realmente puede llamar la atención y si no te pasás está perfecto y si no llegaste le falta, es un poco arriesgada la propuesta, yo era consciente como actor de eso y obviamente trabajaba para que no ocurriera una cosa ni otra, pero sabía que si lograba ir por ese camino, iba a pegar.

-Diosito genera muchos sentimientos encontrados en el público...

-Sí, es como él justifica lo que hace, lo bueno y lo malo, porque ahí está la verdad que puede tener el personaje, hacerlo desde un lugar sincero para con él mismo hace que sea creíble para el que lo ve.

-¿Por qué crees que Diosito es así?

-Es un pibe que se aferra a lo poco que tiene a nivel afectivo, creo que viene por ahí, como en la vida real, es la principal razón por la cual acciona de esa manera y tampoco tengo la respuesta, porque él no la tiene, y una de las cosas que hice como actor fue no juzgarlo, no encasillarlo, no decir nada, porque ni él sabe.

-¿Cuál fue el desafío, como actor, de construir este personaje?

-Me aferré mucho a los libros, es un trabajo de todos la creación del personaje se va armando un poco con el trabajo de todo el equipo y bueno, y si me preguntás cómo fue, te digo que en un momento me bajó esa idea, le fui dando forma, estuve investigando mucho ese mundo, y ahí fue surgiendo. Yo tenía como un glosario con cientos de palabras que iba cambiando en el texto, eran de la jerga carcelaria o villeras, tratando de ser lo más fiel al vocabulario real de un preso y de un centro de detención, de eso me ocupaba mucho. Creo que los actores somos grandes observadores, es muy lindo ya que no siempre tenemos la posibilidad de componer o crear tanto un personaje, ya que a veces nos toca un personaje que es más cercano a nuestra realidad, y cuando te toca un personaje así, es un placer siempre. Trato de llevar al personaje a los lugares más lejanos posibles y me es más divertido a mí.

-¿Cómo son las jornadas de rodaje?

-Tenemos horarios bastante cambiantes y variados, noche, día. Las locaciones donde estamos trabajando son la villa La Cava en San Isidro, y la locación principal es la cárcel de Caseros. Los técnicos, la fotografía que tiene, la producción de Underground ha sido excepcional, cuidan mucho el producto. Sebastián (Ortega) está supervisando cada detalle artístico, estético, contenido, libros y hasta el vestuario de los personajes. A nivel humano es muy bueno el grupo, y las nuevas incorporaciones de personajes le van a sumar mucho, porque además necesitamos de ellos para contar otras cosas. El elenco principal de esta precuela será protagonizada por mí (Diosito), Esteban Lamothe (Patricio, el Doc), Martina Gusman (Emma), Claudio Rissi (Borges) y Gerardo Romano ( Antín), y completan el grupo Carlos Portaluppi (Morcilla), Bryan Buley (Pedro), Roly Serrano (Sapo), Abel Ayala (César) y Verónica Llinás (Rita).

-¿Por qué creés que el público ha aceptado tan bien estas temáticas en las series?

-Creo que es un género que uno no está acostumbrado a ver en el día a día y de repente si la televisión te da la posibilidad de conocer ese mundo me parece que es atractivo. La gente se mete dentro de una cárcel y ve cómo funciona o por lo menos cómo nosotros lo contamos, nos agarramos de elementos reales pero sin perder de vista que es una ficción y creo que logramos ser verosímiles en lo que contamos, la gente lo cree y le gusta, y le resulta interesante poder espiar un rato ese mundo.

-¿Tenés algunos proyectos en agenda?

-Hay algunas propuestas dando vueltas, más relacionadas con el cine que me gusta mucho, todo será según los plazos de la filmación que están estipulados hasta fines de marzo, son ocho capítulos que más o menos nos llevan tres meses, con jornadas intensas.

Agencia Télam

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