La cantante pop Ariana Grande volvió a tocar en Manchester, apenas dos semanas después de que un atacante provocara 22 muertes durante uno show de la artista.
El show, titulado One Love Manchester, abrió con Marcus Mumford, quien interpretó el tema 'Timshel', de Mumford & Sons. Luego, Take That introdujo a su ex Robbie Williams, que precedieron a Niall Horan, Pharrel Williams y Miley Cyrus.
Y esta última, la chica mala del pop, fue quien se unió a Grande para interpretar un clásico: Don´t Dream is Over.
También durante la noche pudieron escucharse versiones de Ariana de 'Where Is the Love' junto a Black Eyed Peas, 'My Everything' junto al coro Parrs Wood High School Harmony y hasta 'Don't Look Back In Anger' de Oasis con Coldplay.



