En la ópera prima del director Bruno Hernández, que se llama 8 tiros, el actor Daniel Aráoz interpreta a Juan, un hombre que busca romper con su pasado y vengarse de su hermano Vicente, quien le hizo un terrible daño

"El cine fue durante mucho tiempo mi materia pendiente"

Por UNO

En la ópera prima del director Bruno Hernández, que se llama 8 tiros, el actor Daniel Aráoz interpreta a Juan, un hombre que busca romper con su pasado y vengarse de su hermano Vicente, quien le hizo un terrible daño. Montado en su camioneta, bautizada con el nombre que le da el título al filme, este antihéroe argento sale a cazar a sus objetivos, sumergiéndose en un mundo violento en el que abundan la trata, las drogas y los robos. Todos temas que abundan en los noticieros y diarios actuales.

El resto del elenco de este thriller con tintes de policial lo completan Luis Ziembrowski, Leticia Brédice, María Nela Sinisterra, Alberto Ajaka, Roly Serrano y Alejandro Fiore.

La cinta llega mañana los cines de Mendoza y en ella se podrá ver a Aráoz, de 53 años, volviendo a la pantalla grande, lugar en el que cosechó excelentes críticas con su rol en El hombre de al lado, estrenada en 2010.

Escenario dialogó con el artista sobre el personaje de Juan y el vital trabajo que hizo en la etapa de preproducción y desarrollo del guión del filme.

Por estos días, además, el intérprete está haciendo temporada de verano en Buenos Aires, con la obra de teatro Más respecto que soy tu madre 2, la cual es protagonizada por Antonio Gasalla.

-La idea de la película surgió entre María Nela Sinisterra y vos mientras hacían teatro, ¿cómo fue ese proceso?

-Estábamos haciendo teatro con ella y nos juntamos con el productor, Mauricio Brunetti a tirarle la idea. Queríamos contar una historia de acción y trabajar ese género. En definitiva, el boceto lo armamos con Mauricio, que es fanático de los autos. Fue él quien me contó la historia de una camioneta que se llama 8 tiros. Sabíamos que hacer un buen thriller significa contar una historia que mantenga al espectador atornillado a su butaca. Además, queríamos que fuera identificable dentro del género. Pensamos en películas como Taxi Driver, de Martin Scorsese, o El funeral, de Abel Ferrara.

-Tu personaje es un antihéroe, que hoy es un tipo de personaje más popular que el del protagonista convencional...

-Creo que eso ha pasado porque se trata de personajes más reales, no tan perfectos como los de antes. De todas formas, la película tiene un clima bastante sombrío que da bien con esa idea del antihéroe, porque Juan es un ser que está lleno de venganza. Siempre que filmamos tratamos de que estuviera nublado, por ejemplo, para generar ambiente. Por otro lado, el lugar donde tiene lugar la historia no se sabe bien cuál es, no queda definido en el filme y eso genera un clima interesante también.

-¿Te recordó a la película ver en televisión el caso de los tres prófugos?

-Claro que sí. Me sorprendió muchísimo la vigencia que va a tener la película, a pesar de que la terminamos de rodar en 2013. Además, también fue noticia la captura, en México, del Chapo Guzmán. En 8 tiros hablamos del hampa, un mundo que es muy violento e igual en todas partes.

-Por estos días, la clase política habla mucho de estos submundos y de darle batalla al narcotráfico...

-Es que es un mundo que de por sí ya es violento y que merece ser debatido, porque nos rodea. Además, ese mundo no se puede contrarrestar con más violencia, debería haber diálogo y una solución inteligente. Creo que en esa etapa están, en la de buscar una solución. No es un tema menor y hay que afrontarlo.

-Dado que el personaje tiene un vínculo muy fuerte con su camioneta, ¿cómo es tu relación con tu auto?

-Me relaciono con autos desde pequeño porque uno de mis tíos fue corredor, se llamaba Elías Trossero. Era hermano de mi madre y se desarrolló en Santa Fe. Sin embargo, hoy en día no siento tanta pasión por ellos. Mi auto es el instrumento que me lleva y me permite hacer cosas con mi familia. Nada más.

-¿Y con las armas cómo te llevaste? ¿Sabías cómo usarlas?

-Sí, porque tuve la suerte de hacer dos novelas policiales producidas por Adrián Suar, 099 Central y 22, el loco. En ese momento, me dieron clases. Para esta película pude hacer uso de ese entrenamiento. Además, manejé autos, motos e hice mis propias escenas de riesgo. Me arriesgué hasta donde más pude (risas).

-Sentís que pudiste mostrar otra faceta en "El hombre de al lado"?

-Sí, porque con esa película quise salirme de mi registro humorístico y probarme en un drama. Fue una gran experiencia. También hice El gurí, que se presentó en el Festival de Cine de Berlín. Lo que he intentado en los últimos años es de probar todos los registros para sentirme más completo como actor. Sigo haciendo guiones y posiblemente dirija en algún momento una película.

-Entonces, ¿quisieras dedicarte sólo al cine en los próximos años?

-No de forma exclusiva, pero sí quiero hacer más. El cine fue durante mucho tiempo mi materia pendiente porque hice mucho teatro y mucha televisión. Hoy mi visión está puesta en el cine. Además, es algo tan fascinante como sacrificado. Sin ir más lejos, está película llevó muchísimo trabajo y hace dos años que esperábamos estrenarla.

-¿Cómo ha sido el regreso al teatro con Antonio Gasalla en la segunda parte de "Más respeto que soy tu madre"?

-Extraordinario. La sala ha estado prácticamente llena todos los días. Trabajar con Antonio es maravilloso. Mantuvimos una relación de amistad tras trabajar en televisión durante varios años, fue una experiencia creativa en la que se dio entre nosotros buena química. Que me haya convocado para hacer teatro con él es un orgullo. Estoy muy contento. Además, Gasalla es un maestro, un actor increíble. Está dos horas arriba del escenario, la obra la empieza y la termina él. Es un maestro de actores. Su personaje de Mirta Bertotti es demoledor. Además, con el elenco dejamos todo en el escenario y es un placer enorme. Disfruto mucho de cada función.

 Embed      
 Embed      

Temas relacionados: