Su conexión con la danza comenzó cuando tenía 10 años y su mamá lo llevó a su primera clase de ballet, porque Andrei Vassiliev tocaba muy bien el piano, y quería encontrar una actividad artística que se relacionara con la música, y eso lo encontró en la escuela de ballet. Y lo encontraron talentoso, tanto como para que la danza se convirtiera en su vida misma. A sus 38 años, aún sigue bailando, creando y apostando por nuevos proyectos. Actualmente está realizando una gala de ballet con grandes estrellas de la danza estadounidense. Se llama Falling Angel -que se traduce como El ángel caído- y es acerca de su propia historia. Es producida por Manuel Ruiz. Esta obra llegará a Mendoza en agosto, interpretada por bailarines internacionales de renombre.



