Por Gisela Emma [email protected]
Maestra en el arte de conjugar artes, las obras de Nicola Constantino giran hoy a ritmo incesante por el mundo.
El arte como objeto del arte
El rugido industrial de una máquina que desplaza a un chancho faenado por un riel se activa cada vez que un cibernauta pasa de un link a otro. El sitio es de Nicola Costantino, la provocadora y exquisita artista rosarina que deslumbró al mundo artístico en el 2004 cuando presentó en el MALBA su polémico “Savon de Corp”, hecho con grasa de su propio cuerpo.
Maestra en el arte de conjugar artes, las obras de esta artista que lleva como sello el ponerse como objeto y sujeto de sus propias creaciones, giran hoy a ritmo incesante por el mundo. Y, gracias a la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo, los mendocinos tendremos hoy la posibilidad asomarnos a su muestra Alteridad, que abre sus puertas hoy en la Nave Cultural y ahí permanecerá hasta el 6 de diciembre.
Convertida en una de las artistas visuales más significativas del arte contemporáneo, la autora de creaciones conceptuales como Chanchobolas –esculturas de animales compactados en forma de esfera– o Peletería humana –prendas e indumentaria de látex en la que imita pezones humanos, y que generan un potente efecto de extrañamiento– trae a nuestra tierra una serie de fotografías Antes de llegar a Mendoza, Nicola exposición compuesta por tres series de imágenes entre las que destacan escenas que remiten a la historia del arte, el cine y la fotografía, recreadas, claro por su singular ojo.
Pero mejor, “escuchemos” sus palabras: “La muestra es una selección de toda mi producción fotográfica, que yo divido en grupos: hay una serie en blanco y negro, una en color y otra que forma parte de un proyecto más amplio, Tráiler. En realidad para ser precisos habría que hablar de soporte fotográfico, pues detrás hay todo un trabajo múltiple”.
–Tu obra estuvo en el espacio de la Fundación YPF de Puerto Madero, en ella pudimos ver a tu doble y el tráiler de un filme que nunca veremos...–Lo que se vio allí fue la instalación de casas rodantes con las escenografías del filme y el video, pero lo que se verá en Mendoza son las fotos fijas y también el tráiler.
–¿Y en las otras series qué veremos?–Las fotos en blanco y negro son todas citas a fotógrafos famoisos del siglo XX: como Man Ray o Abbedon, y en las color en general hago referencia a la historia de la pintura. Hay algunas barrocas, como el Narciso de Caravaggio y Vermeer, y dos de Velázquez: Las meninas y Cupido y Venus.
–Para la composición de las fotos usaste también elementos plásticos: tu doble y tus criaturas animales...–Sí, por ejemplo en la escena de Las Meninas el maniquí, o sea mi doble, es el personaje que se asoma por la puerta de atrás, sobre el que siempre se hicieron miles de hipótesis. Mi idea fue recrear la pintura. Por ejemplo: en el original sale el artista en su taller pintando un retrato, en mi obra aparece, en cambio, un estudio de fotografía, y en vez de la tela del pintor está la ventana de luz que se usa para fotos de estudio; y en vez del pincel tengo en la mano el fotómetro. Además, en la pared de fondo en la que lucían pinturas puse algunas de mis fotos. Y en el centro, en lugar de la princesa Margarita está mi hijo Aquiles, que ahí tenía 6 meses. Y el miriñaque de la princesa lo cambié por un andador de hierro que construí especialmente para la foto.
–¿Hay alguna intención deliberada en esa relación intertextual con la historia del arte? –La intención es hacer una edición de una selección de obras que por algún motivo hayan resultado trascendentes para mí personalmente o para la historia en general. Y citar una obra es toda una responsabilidad, porque la gente ya la conoce,.
–¿Buscás la resignificación?–Sí. A eso iba: el hecho de trabajar con obras conocidas implica una ganancia pero a la vez el destinatario es más crítico, exige más justificativos. Y como ya tengo una larga trayectoria en esculturas e instalaciones quise, en unos casos, incorporar elementos de mi obra anterior. Por eso me sentía con la libertad de hacerlo.
–Pero hay un elemento que pervive: tu presencia.–Sí, en realidad lo tomo como una cuestión actoral. Además el hecho de que esté en todas las fotos le da cohesión a mi obra, es como si fuera una actriz que cumple múltiples roles.
–Eso pasa en el proyecto sobre Evita, con el que representarás al país en la Bienal de Venecia...–Así es. Se trata de varias instalaciones de video y objetos. Es un proyecto en el que profundizo en este recurso teatral. El trabajo está armado en bocetos 3D y está casi terminado. Respecto de la Bienal, faltan algunos trámites, pero es casi seguro.
Alteridad
Artista: Nicola Costantino.
Inauguración: hoy, a las 20.30, en la Nave Cultural (España y Maza, Parque Central, Ciudad). La muestra permanecerá abierta hasta el 6 de diciembre.
Trazos
Nicola nació en Rosario en 1964 y allí estudió Artes Plásticas.
En sus principios se interesó por los procesos de reproducción a través del poliuretano expandido en moldes y por la preparación de la resina poliéster, pruebas que posteriormente logró desarrollar en el laboratorio químico de Duperial.
Adquirió notoriedad en 2004, cuando lanzó “Savon de corps”, una serie de 100 jabones que contienen el 3porciento de grasa del cuerpo de la propia artista.
Realizó numerosas muestras individuales en Argentina, España, Suiza, Noruega, Israel, Estados Unidos y recibió importantes distinciones como el Premio Konex de Escultura, Petrobrás de Fotografía y Gran Premio de Honor del Salón Nacional, entre otros..
Ha expuesto en los más importantes museos y galerías de diversas partes de mundo, y ha obtenido numerosos premios en el ámbito nacional e internacional.
Su obra forma parte de destacadas colecciones de los Estados Unidos, Australia, Suiza y Argentina.


