Por Orlando TirapuEspecial
La cuarta presentación de la banda platense El mató a un policía motorizado en Mendoza dejó una sensación de esperanzas a fin de revitalizar la pobre escena del indie-rock en Argentina.
Dinastía Indie
La cuarta presentación de la banda platense en Mendoza dejó una sensación de esperanzas a fin de revitalizar la pobre escena del indie-rock en Argentina. De esta forma, quedó demostrado en el N8 Estudio que El Mató a un Policía Motorizado tiene todas las herramientas musicales y estéticas para, desde la autogestión, convertirse en una de las agrupaciones que más entusiasma a los amantes del género, a los amigos del rock alternativo.
El toque arrancó tarde (casi a las 2 de la mañana) y fue de menor a mayor tanto desde lo energético como desde lo emocional. Así, Santiago Motorizado peló el Jazz Presicion Bass, miró a su alrededor, saludo a la gente, desplazó su mirada al suelo y con la natural timidez que lo caracteriza, hizo sonar los primeros acordes de "El Magnetismo" tema que abre su último disco La Dinastía Scorpio. Minuto y medio más tarde y una vez finalizada esta enternecedora declaración de amor, el agite se corporizó al son de "Mujeres Bellas y Fuertes" (último single de la banda), seguido de "Mas o menos bien". A estas alturas el virtuosismo del Niño Elefante y su Telecaster hiper-drogada era un espectáculo aparte difícil de esconder. Atrás no se quedaba el resto de la banda. Pantro Puto, guitarrista de bases, desplegó durante toda la noche mantos de melancolías arpegiadas que sirvieron de alfombra roja para que el noise y el space rock tomen vida propia en el moderno N8 Estudio de Godoy Cruz y Mitre. Punto aparte (pero seguido) para la leche de ese baterista al que le gusta hacerse llamar Doctora Muerte. Incansable, el menos joven de la banda, le pegó (y fuerte) al redoblante (casi toda la noche cerrado) y bombo sin errarle a una corchea y de algún modo se cargo al hombro el desafió de manejar los tiempos. Este elemento es significativo ya que, el manejo de dichas emociones están al servicio de los intermitentes estados de ánimo que siempre propuso EMUPM en los discos y en el escenario. Por último, el buen Chatrán Chatrán (tecladista), fue una vez más el encargado amalgamar el sonido post-punk tecleando melodías de relleno al mejor estilo de Tomy Verlaine (Television). Dos Galaxias, El Día del Huracán, Chica de Oro, La Cobra, Noche Negra, El árbol de fuego, Día de los muertos fueron algunos de los estados que como siempre, con muy pocas palabras y una sencillez casi extrema tanto desde lo lírico como musical, marcaron un espectáculo que caló hondo en varios corazones rotos pero que gracias a estas canciones aún permanecen de pie. Más tarde fueron bajando desde la montaña: Nuevos discos, Amigo Piedra, Chica Rutera, Rey del Terror y Vienen Bajando. Este último segmento estuvo marcado por un pequeño desgaste vocal por parte del cantante y bajista, que luego, detrás de escena se justificó aduciendo un cansancio en sus cuerdas de garganta producto de la falta de sueño que le produjo el jet lag de un viaje inesperado a Europa. Vale aclarar que, Santiago motorizado está grabando nuevo material en el viejo continente como solista y fue el último en llegar (mal dormido) a nuestra provincia. Sin embargo, al gordo lo bancamos, lo queremos, le agradecemos. El calor a estas alturas de la noche se hacía notar más que nunca y con un pogo bien resbaloso se bailaron las últimas canciones (Rock Espacial - Terror - Mi próximo movimiento - No tengas miedo) a todo fuego a todo indie nacional. Por último Sábado fue el broche gomoso de una noche memorable. El mato a un policía motorizado, lo hizo de nuevo. Una vez más demostraron que desde la autogestión, el esfuerzo y el compromiso (para con sus proyectos como para con su público) si se puede. Los Sonic Youth, los Pixies y los Dinosaur Jr. pueden dormir tranquilos... la dinastía indie, al menos en esta república tiene larga vida.


