Felipe Pigna presentó en la Enoteca su último libro: Al gran pueblo argentino, salud. Se trata de un relato sobre el vino, su historia, del rol que tuvo la iglesia y alguna curiosidades sobre la bebida nacional.

Desde Mendoza, Pigna se sumerge en la historia del vino

Por UNO

Selva Florencia [email protected]

El vino, con su sabor, su trabajo, su historia y sus particularidades, es el tema que eligió tratar el reconocido historiador Felipe Pigna en su último libro, que lleva el título de Al gran pueblo argentino, salud.

El texto cuenta con el apoyo de la campaña Vino Argentino –llevada adelante por el Fondo Vitivinícola de Mendoza– y tiene un nexo fuerte con la provincia por tratarse de la industria estrella de Mendoza.

“Sentimos que Felipe tenía la sensibilidad justa para interpretar esta condición de la sociedad argentina y el vino tal cual es. No es elitismo ni simplemente una bebida industrializada, es algo que forma parte de la sociedad. Con todas sus diferencias y variedades”, explicó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina y director ejecutivo del Fondo Vitivinícola.

Por su parte, Pigna contó a Escenario cómo surgió la idea de encarar esta investigación que le demoró tres años y que refiere a ciertas particularidades de esta bebida nacional que llamarán la atención de quienes estén interesados en comprar el libro y conocer el origen de esta popular bebida.

–¿Cómo surge la idea de que dediques tu tiempo a investigar sobre el vino argentino?

–Veníamos charlando, en principio, con José Zuccardi, de hacer un libro sobre el vino. A partir de ahí, vimos las posibilidades de hacerlo con la Unión Vitivinícola, para poder acceder al material que hay sobre la historia, que es muchísimo. Hace tres años que vengo trabajando y leyendo prácticamente todo lo que hay al respecto y hablando con gente vinculada a la historia del vino. Con gente que sabe de temáticas específicas y con bodegueros. Hablamos con todos los referentes. Fue una tarea lindísima.

–Es decir, este libro nació en Mendoza, prácticamente...–Sí, exactamente. Con la gente que trabaja el vino acá en Mendoza, que es la provincia más importante del país en cuanto a la historia del vino. Además, contamos con 450 años de historia, porque es en definitiva la primera industria popular de Argentina.

–La gente que sigue tus libros y tu trabajo, ¿con qué se encontrará en esta obra?–Va a encontrar un relato sobre el vino, su historia, enfocada desde la industria y desde esta bebida tan interesante que requiere tanta dedicación, pasión y tiempo. No es para los apresurados ni para gente que busca resultados inmediatos. Es una historia especial, porque hablo también de los personajes invisibles, que son los trabajadores, desde los afroamericanos, que eran la mano de obra esencial al principio, que además eran portadores de conocimientos, porque iban de una plantación a otra llevando el conocimiento. Además, del rol que tuvo la Iglesia en esta historia, porque primero no se podía hacer misa sin vino, entonces ellos se terminan convirtiendo en los principales productores. Hay datos curiosos, como el hecho de que, al no pagar impuestos en la época colonial, muchos privados vendían vino a través de la Iglesia. En la era revolucionaria sufre algunos vaivenes. El surgimiento del vino carlón, que se hace con vino cocido, que se convierte en una bebida más popular y que aparece en muchos tangos, como por ejemplo Pucherito de gallina, con viejo vino carlón.

–El vino es entonces una parte vital de la historia argentina...–Sin duda. Por ejemplo, en esa época el consumo de vino y agua ardiente era altísimo por la escasez de agua. La gente estaría muy contenta, con una liberación importan-

te. Esa idea, incluso, viene de Grecia, la del vino liberador. Bien tomado, en su justa medida, el vino tiene esa propiedad. Además, damos cuenta de la importancia que tiene su consumo popular y el de industrias como Fecovita.

–Visitás la provincia justo para la Vendimia, ¿has visto la Fiesta alguna vez?–La he visto solamente por televisión. Esta noche (por anoche) tengo ganas de pegarme una vuelta, pero no sé si podré ir. Me parece una fiesta impresionante y me han contado el tema de que la gente va hasta los cerros y vive la fiesta desde allí. Es algo de carácter muy popular. Lindísimo. Además, le doy mucha importancia a la historia de la Fiesta de la Vendimia, como por ejemplo la historia de que hay bodegas que tenían una comisión de carroza. Eso lo hizo Giol, que tenía un departamento de carrozas. Era algo muy importante para ellos, y además la Vendimia siempre reflejó el ánimo de la industria. Dependía del tiempo y la naturaleza para que fuera un buen año o no... Y eso sigue siendo así.

Más datosAgenda Hilda Vaieretti, presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina; el periodista Andrés Gabrielli, Pablo Lacoste y Arturo Lafalla participaron anoche en la presentación del libro en la Enoteca.

Opinión “Con su estilo ameno y entretenido vuelve a hacer historia con nuestra historia, en este caso con el vino. Pero lo más importante es que justifica con creces por qué el vino argentino es nuestra bebida nacional por ley”, dijo en el prólogo Fabricio Portelli.

El vino de Pigna. El Malbec de altura de Salta y el de Mendoza son sus favoritos, el Torrontés salteño también, y al Cabernet Franc lo disfruta bastante.

Presentación en Buenos AiresEl 20 de marzo próximo Felipe Pigna presentará Al gran pueblo argentino, salud en Buenos Aires.

Allí, estará en compañía del letrista y poeta Miguel Ángel Gasco y del periodista especializado en vinos Fabricio Portelli.

“Vamos a estar presentando el libro con una de las personas que más sabe de vino en el país, que es Miguel Ángel Gasco, pero que sabe principalmente porque le gusta y ha probado muchos vinos. Además estará Fabricio Portelli, quien escribió el prólogo, que es mi amigo, y es el director de la revista El conocedor”, explicó Pigna, entusiasmado sobre la agenda que le depara la presentación del libro para los próximos meses. 

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