Oscar Alejandro Trapé[email protected]
La Vela Puerca rindió homenaje en su show en Mendoza al tecladista de No Te Va a Gustar, fallecido en un accidente este fin de semana.
Desahogo rockero
No esquivó la situación y se mandó de lleno al escenario. La Vela Puerca terminó dando un show aplanador el sábado a la noche en el Bustelo, después de que el grupo uruguayo decidió saltar a escena conmovido tras el fallecimiento de su compatriota y colega Marcel Curuchet, tecladista de No Te Va Gustar (NTVG), banda también surgida del otro lado del Río de la Plata.
Cuando el reloj marcaba exactamente las 22, Sebastián Cebolla Cebreiro, una de las voces de La Vela, se arrimó al micrófono antes que sus compañeros largaran el primer acorde y con un nudo en la garganta tiró: “Como ustedes sabrán, hace pocas horas se produjo la muerte de Marcel Curuchet, compañero de No Te Va Gustar. Ojalá ustedes nos ayuden a encontrar la alegría que nosotros por ahora no encontramos. Desde acá abrazamos a todos los compañeros del querido Marcel y les mandamos toda la fuerza en este momento”.
Estas sentidas palabras sirvieron para que La Vela exteriorizara el dolor por el deceso de su colega y compatriota, comenzando a desplegar una especie de catarsis rockera, acompañada por la furia que caracteriza al grupo.
La descarga de la formación charrúa fue notoria durante las casi dos horas de recital en la sala del auditorio céntrico, ante la presencia de un poco más de 1.500 seguidores tan agitadores como sus ídolos. Sin perder esa línea energética, los uruguayos arrancaron con Sobre la sien y Así vivir, ambos cortes de su más reciente disco doble, Piel y hueso. Aunque venían a presentar ese trabajo, los músicos no dejaron afuera sus clásicos que hacen estallar a cualquiera, como El ambientalista Zafar, De atar, Mi semilla y el eléctrico Doble filo.
La banda encontró de esta forma el desahogo en un escenario mendocino y ante un público en llamas, ese que se necesita en un momento complicado como en el que se encontró el sábado La Vela Puerca. Y también en este suelo todos entendimos que el rock debe continuar.



