Aunque pueda resultar chocante, el origen de Depredador (Predator, 1987) surgió de una broma. En los tiempos del estreno de Rocky IV (1985) había un chiste circulando por Hollywood, que decía que a Rocky Balboa ya no le quedaban oponentes a los que enfrentarse y que su próximo contrincante sería extraterrestre, un combate a 10 asaltos entre Rocky y E.T. Los guionistas Jim y John Thomas se tomaron esa broma muy en serio y la utilizaron como punto de partida para escribir un guión, cuyo título fue "Hunter". El guión le fue entregado a Joel Silver en 1985, para su desarrollo en la Fox.
Silver no perdió el tiempo y se lo ofreció a Arnold Schwarzenegger, quien aceptó a cambio de un cheque de tres millones de dólares (su sueldo más alto hasta la fecha). Al actor austriaco le interesó el proyecto porque, según sus propias palabras, "Siempre había hecho películas en las cuales encarnaba a un hombre solo contra el sistema, el solitario que se enfrenta contra muchos enemigos armados, de ahí que tuviera ganas de hacer una que fuera como Grupo salvaje o Los siete magníficos, donde pudiera aparecer en medio de un puñado de hombres parecidos a mí y no yo solo".



