Este sábado

Dementes: 19 años de locura murguera de La Buena Moza, en el Indepedencia

“Históricamente a la murga la han hecho las personas que no son académicas, estudiadas. La hacen las personas que trabajan de otra cosa, que tienen la vivencia del barrio todo el tiempo y que tienen en su haber lo que la gente siente, lo que la gente oye, lo que dice. El murguista cuenta lo que está sucediendo y siempre se pone del lado de la sociedad y no del lado de los poderosos”, dice Daniel Bernal, el director musical y escénico de La Buena Moza, la murga mendocina más famosa de Cuyo y una de las mejores del país, que en 2020 cumplirá 20 años y que ya prepara un nuevo espectáculo para celebrarlo, jugando con la coincidencia de los números.

Este sábado 5, a las 22, La Buena Moza cierra sus múltiples presentaciones de 2019, en el Teatro Independencia, completando así dos años brillantes de Dementes, un espectáculo que se presentó en los escenarios más importantes del país y también en las escuelas más humildes del territorio mendocino.

 Embed      

“Es la última función del ciclo Dementes de este año. Lo estrenamos el 23 de diciembre de 2017 y lo realizamos durante todo 2018 y 2019, y es el séptimo espectáculo en estos 19 años de La Buena Moza”, dice Bernal.

Dementes es el espíritu murguero en su más pura expresión. Aquel que visibiliza los padeceres y también las alegrías de la gente común, desde la sátira, el grotesco, la caricaturización de los males comunes. Y La Buena Moza tiene la virtud de ir actualizando constantemente su espectáculo.

“Lo hacemos porque consideramos que, en cierta parte del espectáculo, hay que tener la frescura de decir las cosas que ha marcado la noticia del momento y de la que todos hablan, porque a todos los afecta. Eso a nosotros nos mantiene activos, alertas, y no nos estancamos. Y el público  nos da frescura y una llegada más profunda. Siempre ha habido una parte del espectáculo que va mutando, a medida que este bendito país nos va dando letra”, cuenta el director musical.

 Embed      

Por eso, cada vez que hay crisis, que hay dificultades en el país, por un lado la murga sufre el impacto de esa crisis y de que hay menos público en las salas pero, a la vez, se retroalimenta y se tonifica, levantando la voz de aquellos que la padecen.

Y La Buena Moza, más allá de que los artistas sufren en esas crisis, puede sentir el orgullo de presentarse casi siempre a sala llena.

 Embed      

Hacia adelante, hacia el año próximo, hay más desafíos y Bernal lo cuenta con brutal simplicidad: “Estamos armando el espectáculo por los 20 años de La Buena Moza, que girará en torno al 20, por nuestro aniversario y por el año 2020. Allí rescataremos partes de nuestros espectáculos anteriores y escribiremos algunas cosas nuevas, especialmente con la idea de cómo se vive en un país en donde no pasa nada y pasa de todo al mismo tiempo”.

Mientras tanto, mientras presagian lo que vendrá, es tiempo de despedir Dementes el sábado, en el Independencia.

Temas relacionados: