Beyoncé fue demandada por una empresa de videojuegos (Gate Five) con los que tenía un acuerdo por más de 20 millones de dólares para crear un videojuego basado en ella: ‘Starpower:Beyoncé’.
Al poco tiempo la cantante decidió echarse atrás, sin previo aviso con la compañía. Por ello, y según cuenta The New York Post, Gate Five reclama a Knowles la minucia de 100 millones de dólares.
Los representantes de la cantante insisten en que sí tenían la opción de retirarse del proyecto, y más al descubrir que la empresa no llegaba al presupuesto necesario para crear dicho producto con su nombre. Sin embargo, Gate Five asegura que Beyoncé se retiró a sólo tres días de firmar oficialmente el contrato con ellos, en diciembre de 2010.
La empresa encargada de dicho proyecto sostiene que esa actitud de la cantante produjo una pérdida de millones de dólares en sus cuentas, así como el despido de más de 70 empleados. La cosa parece estar complicada para Beyoncé, ya que el juez Charles Ramos ha aceptado la demanda, por lo que la mamá de Blue Ivy tendrá que ir a juicio.


