Si por alguna razón no te acordás, Michael Keaton fue uno de los primeros grandes superhéroes del cine.
El actor que supo protagonizar al hombre murciélago intenta volver al estrellato con un film hecho a su medida. Galería de fotos y video.
De Batman a Birdman con escalas
Reinaba casi en solitario con su capa de Batman en una industria que aun no se encontraba dominada por las franquicias surgidas del cómic.
Keaton y el director Tim Burton lograban que el personaje fuera lo que se esperaba de él: algo extraordinario ante los ojos del espectador, sin rápido recambio en la cartelera.
Cuando Burton se apeó de la saga del hombre murciélago también lo hizo Keaton y el héroe comenzó a dar bandazos en el cine sin encontrar un rumbo fijo al igual que ocurría con su actor. Pero así como a Batman le salvó la llegada de Christopher Nolan, se espera que la nueva fábula urbana de Alejandro González Iñárritu de cierto fulgor a la largamente alicaída carrera de Keaton.
¿Se repetirá en fenómeno que vivió John Travolta con Pulp Fiction o hace apenas unos meses Mathew McConaughey con Dallas Buyers Club?
En Birdman, que inaugura la presente edición del Festival de Cine de Venecia, se narran los desvaríos de Riggan Thompson, un actor que logró enorme fama en los años noventa interpretando a un superhéroe con máscara y alas. A pesar del paso de los años, no logra huir del personaje, lo que nubla su capacidad de juicio y con ella la posibilidad de relacionarse con su entorno más íntimo.
Una hija (interpretada por Emma Stone), una ex mujer (Amy Ryan) y una novia (Andrea Riseorough) intentan penetrar el círculo de energía negativa que le rodea. Su inestabilidad también boicotea su intento de redención profesional en forma de producción teatral.
Si nos aferramos al tópico de la estrella de cine caída en desgracia bien podríamos haber imaginado a Michael Keaton durante sus años de regreso forzado al anonimato, aislado en una mansión de Los Angeles que no podía mantener y rodeado de memorabilia del hombre murciélago.
En este juego metareferencial que plantea Birdman el drama no se intercala con la comedia. Ambos aparecen de forma simultánea. El propio director, quien no logró disipar con el estreno de Biutiful las dudas acerca de si su carrera ha perdido el brillo de títulos como 21 gramos y Babel, parece sufrir como su protagonista la presencia nociva de unos inicios generalmente entendidos como brillantes. Por eso se apoya en las capacidades interpretativas y en la propia trayectoria de Keaton para enfrentarse a esos demonios.
Fuente: huffingtonpost.es

