Espectaculos Sábado, 27 de octubre de 2018

De amor también se muere regresa al teatro

Unipersonal Protagonizado por Daniel Quiroga, y dirigido por Ernesto Suárez, esta obra se presentará esta noche, a las 22, en la Nave Universitaria

Después de Mimonólogos, Pantomicida, y Por favor no apaguen la luz, Daniel Quiroga vuelve a brillar como mimo en De amor también se muere, la exitosa puesta ganadora del premio a Mejor obra en el Festival Latinoamericano de Mimo en 1998 que regresa a las salas mendocinas una vez más.

Dirigido por su fiel compañero, Ernesto Suarez, con quien protagonizó clásicos como Educando al nene, El trámite, Perseguidos por reír, Un tal García y Venía por el casting, entre otros, el actor y director estará presentando su unipersonal de pantomima hoy, a las 22, en la Sala Chalo Tulián, de la Nave Universitaria (parque Central, Ciudad).

"Hemos trabajado tanto tiempo juntos con Ernesto que podría decirse que ya tenemos un mecanismo incorporado. Nos conocemos tanto, tenemos tanto respeto mutuo, que compartimos un lenguaje común que se ve en obras como esta. De amor también se muere surgió porque justamente queríamos hablar de amor, de la muerte, de hacer un juego con ellas y así fue que quedó su nombre", comenta el actor.

En este trabajo, estrenado en 1993, Quiroga despliega su talento como mimo, para ofrecer una sencilla y profunda mirada en torno al amor y otros sentimientos (la soledad, la desazón, la frustración, la ternura). Un espectáculo sin palabras, que dice muchísimo sobre las situaciones de la vida cotidiana del amor y la muerte.

"Al ser un unipersonal de pantomima no tiene texto sino que está dividida en seis cuadros en los que se habla del amor con mucho humor y mucha ternura y donde se ve un lenguaje corporal muy definido que sin duda también me define a mi como actor. La parte gestual y corporal es un área en la que yo me siento muy seguro, es una área de confort pero también un gran desafío sobre todo con la relación que se establece con el público. La gente esta muy atenta a cada cosa que uno hace sobre el escenario, a cada gesto y a cada mínimo movimiento. Se produce una comunicación y un nivel de atención sublime, único, que tal vez en obras de otro tipo no se da, o al menos no con esa intensidad. Es decir, si bien es un lenguaje muy difícil para poder lograr transmitir todo lo que dice la obra, es una experiencia maravillosa que además está acompañada por la música, el sonido y las luces que van haciendo que el clima se logre a la perfección", describe Quiroga

"De amor también se muere es uno de los trabajos más lindos que he hecho. Es una obra que desde un primer momento tuvo una conexión muy linda con el público y en lo personal fue un trabajo que me disparó otras ideas y que me abrió un camino distinto para seguir investigando. Siempre tuvo la calidez y calidad de un trabajo muy interesante", continúo explicando sobre la obra que no solo fue un éxito en las salas y teatros de Mendoza, sino que también transitó escenarios y festivales de Argentina, Perú, España, Chile y Uruguay.

Aunque está no es la primera vez que Quiroga acepta el desafío de protagonizar un unipersonal, género que como el mismo destaca sigue generando muchísima adrenalina aún hoy, después de haberse destacado en espectáculos como Carteles, Cosquillas, Desarrollo Tres, Negro Esperanza, Sin pelos en la lengua, Descongelen su Disney, Qué querés que te diga si soy mimo, Grimaldi, Casualmente Voluntario, Comienza la función y Agarrate Catalina , entre otros.

"He tenido un gran avance como actor, he cambiado muchas cosas como tal y también he pasado por grandes modificaciones en los pensamientos lo que hace que se modifique también mi actuación", aclaró Quiroga.

"Hoy veo las cosas desde otro lugar, tengo una maduración personal que se ha trasladado también a una maduración profesional. El teatro cambia, modifica, yo como Daniel siento que he crecido, que tengo una compresión distinta de la vida, que soy más accesible, menos crítico y que también tengo más autocrítica pero lo que no ha cambiado es la responsabilidad que siempre siento en un unipersonal. Es muy grande el placer de recibir todas esas emociones por parte del público, me siento súper cómodo, y más estando en un lugar de confort que me da lo corporal en este espectáculo. Es una obra maravillosa en todos los aspectos", concluyó.

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