El músico, integrante de legendarias bandas como 7 Delfines y Fricción, se presentará en Mendoza el próximo jueves. En una entrevista con Diario UNO habló de su experiencia de tocar con el ex cantante de Soda Stereo.

Coleman: “Tocar con Cerati fue como jugar en primera”

Por UNO

Oscar Trapé[email protected]

La calidad musical que posee Richard Coleman no sólo le alcanzó para acompañar a las figuras más importantes del rock nacional, como Charly García, Gutavo Cerati, Luis Alberto Spinetta o Andrés Calamaro, sino que también irrumpió en la escena del género con bandas de culto que aún son tan recordadas como reverenciadas: Fricción y Los 7 Delfines.

Sin embargo, este gran músico habla desde la felicidad provocada por su etapa actual solista. Con tanta alegría en sus haber, Coleman parió en solitario Siberia Country Club (2011) y recientemente A song is a song. En esta última placa el virtuoso guitarrista y cantante ofrece un recorrido por su costado melómano, versionando a Johnny Cash, David Bowie, Nick Drake y Brian Eno.

Este material fresco, más un sensible repaso por su etapa primitiva, será el equipaje que acompañará a Coleman este jueves en el escenario de N8 Estudio. “Es un show semiacústico, llevo una guitarra eléctrica y un teclado también. Pero de todos modos no deja de ser algo íntimo, minimalista, donde me siente bien cerca del público. En definitiva, es algo lindo”, sostiene de manera amable Coleman al momento describir el espectáculo que trae a estas tierras.

Claro que esa noche tendrá como protagonista a su nueva y más reciente criatura musical: A song is a song. Este disco vendría a ser su proyecto solista dentro de su etapa en solitario y por ese motivo el músico explica: “Si hay alguien que en su carrera solista puede tener un proyecto de forma paralela, ese soy yo (risas). Esto hace mucho tiempo que lo quería hacer. Quería mostrar mi amplia discoteca, mi perfil como melómano. En principio quería hacer las versiones en castellano, pero las terminé haciendo en inglés. Son todas canciones de músicos a los que siempre he admirado y me han marcado a lo largo de mi carrera. Es una buena manera para compartir este buen momento con el público también. Lo siente de esa manera y aparte, con estas canciones puedo armar un repertorio distinto”, asegura Coleman, y aclara: “También voy a realizar un repaso de la etapa de Fricción y Los 7 Delfines. Mi público siempre espera eso también, y es este es el momento ideal para compartir esos temas”.

La intención de Richard es volver a Mendoza, luego de esta presentación minimalista del jueves, con un formato en banda. “Este es un primer paso para volver a estar en Mendoza. Fui hace como 10 años con Los 7 Delfines y después regresé como músico de Cerati, pera la intención clara es volver con la banda para dar otro tipo de show”.

“Una bendición de Dios”

Siberia Country Club es un disco muy particular para Coleman. No sólo por ser el primero en su carrera solista, sino que también significó la última grabación de Gustavo Cerati cuando este participó en el tema Normal. Luego, el ex líder de Soda Stereo sufrió un ACV el 15 de mayo de 2010 que lo mantiene internado hasta el momento. “El disco se dio con mucha naturalidad, aunque Normal la compuse pensando en Gustavo. Luego, lo que pasó nadie se lo imaginaba o esperaba”, recuerda Coleman sobre su última experiencia musical con su gran amigo, Cerati.

“Lo último que grabó Gustavo fue en mi disco y qué te puedo decir... Es una bendición de Dios que haya podido registrar esa canción conmigo”, confiesa con nostalgia el creador de Consumación o consumo.

Charly García, su academia

La experiencia adquirida desde muy joven como músico de Charly García marcó para siempre a Richard Coleman, quien no dudó en decir: “Charly García fue mi academia musical, aprendí cosas fundamentales junto a él. Recuerdo que había una disciplina muy grande en los ensayos y todo eso. Esas son experiencias que te marcan, y más aún cuando sos joven”.

Aunque también reconoce que cuando su gran amigo, Gustavo Cerati, lo convocó para tocar con él, fue algo más que importante para su carrera. “Tocar con Gustavo fue como jugar en primera definitivamente. Ese fue algo que es inolvidable para mí. También tuve la suerte de tocar con Calamaro y Spinetta, que fueron experiencias enriquecedoras”, apunta el inquieto músico.

Más que un dark

Durante los primeros años en la ascendente carrera de Ricard Coleman cargó con el mote de músico “dark”. Tal vez por su estética o su singular influencia musical se lo llamó de esa manera. Aunque el músico aclara que esa etiqueta la aceptó por comodidad y no por lo que podía dar en lo musical.

“Cargué durante varios años el muñeco dark y lo pude llevar (risas). Tal vez porque era cómodo lo aceptaba, pero siempre supe que sólo era una simple etiqueta, porque como músico he dado más que de lo que implica ese estilo”, puntualiza con autoridad Coleman.

“Nunca le di importancia a las etiquetas en la música. Bueno, una muestra es mi último trabajo, donde ofrezco un compendio de distintos compositores de diversos palos”, tira y, con picardía remata: “Fijate que ese disco es el Volumen 1. Eso quiere decir que todavía tengo más por mostrar”.

Sus pasos

-En 1980 Coleman formó SIAM, junto a Daniel Melero y Ulises Butrón.

-Luego, en 1982, le dio forma a Metrópoli, al mismo tiempo que colaboraba con Soda Stereo.

-En 1986 decidió saltar a los escenario con Fricción, una nueva agrupación.

-Durante 1990 nace en la localidad de Villa Gesell Los 7 Delfines, uno de sus grupos más elogiados.

-Coleman participó de varias giras y discos de Gustavo Cerati, y compuso con él varios temas.

Su música es de película también

Es tan amplio el espectro musical de Richard Coleman que sorprende. Una de las sorpresas tiene que ver con que, hace poco, compuso la música para una película.

Hace varios meses atrás participó en la banda sonora del filme El último Elvis y recientemente acaba de meter su talento en Infancia clandestina, película que tiene como protagonista a Natalia Oreiro y es candidata argentina al Oscar.

“Las dos experiencias han sido muy buenas. Hacer música para películas está muy bueno. En estas dos oportunidades me han convocado para participar solamente. Igualmente componer la música es algo fantástico y está por demás decir que se aprende muchísimo. Estas dos participaciones que he tenido han sido muy buenas, porque siento que me han ayudado a progresar mucho”, asegura Richard Coleman con respecto a estas nuevas experiencias vividas.

Richard Coleman

Género: rock.

Recital: el jueves, a las 22, en el N8 Estudio (Mitre y G.Cruz, Ciudad).

Entradas: $80, $100 y $120.