Espectaculos Domingo, 17 de junio de 2018

Cocinando con Elisa al mejor estilo Grand Guignol

La historia escrita por Lucía Laragione y dirigida por Rafael Rodríguez promete atrapar entre recetas y ollas imaginarias a sus espectadores

Cocinando con Elisa, interpretada por Silvia del Castillo y Jimena Semiz, se presenta este domingo, a las 21 en la Nave Cultural (Maza y España, Mendoza capital), con un texto preciso, dos actrices envolventes y un director que no pierde de vista ni el más pequeño detalle, según definieron las mejores críticas. Esta obra cuenta la historia de una jefa de cocina que recibe a una joven mujer, embarazada, entusiasta y un tanto borrica. Esa es la punta de ovillo donde nace y madura esta relación, tremendamente marcada por el poder, la sumisión, el deber ser, las apariencias y la carne, tanto la que se guisa como la humana.

Rodríguez, el director, sigue sorprendiendo con las caracterizaciones que ha logrado. Onomatopeyas, gesticulaciones, pronunciaciones excedidas y ademanes ostentosos sirven perfectamente de utilería menor y efectos de sonido, en el marco de una escenografía cuasi circense. Esto porque elige el estilo Grand Guignol. Se trata de un tipo de teatro con un variado repertorio en el que el horror y la comedia ácida conviven. Es una enseñanza magistral de ritmo bien logrado.

El Grand Guignol combina una gran concisión dramática con el uso detallado de la técnica, así como precisión interpretativa que en función de la obra adapta una estética u otra. Este fenómeno es único en la historia del teatro y en este caso se lleva adelante por primera vez en la provincia.

Por otra parte, la actriz mendocina Jimena Semiz hace su debut en esta obra, ya que ella viene del canto lírico. Si bien ha participado en varias óperas esta es su primera vez como actriz sobre las tablas. En esta nota nos cuenta su aprendizaje y su trabajo para lograr una interpretación que se roba los aplausos. -¿Cuál es la sinopsis de la obra? -En Cocinando con Elisa una matrona jefa de cocina, formada en las artes culinarias de Francia, recibe a una joven mujer que debe aprender habilidades gastronómicas que requiere una casa del porte y nombre como a la que sirven. Aquí arranca una historia y una relación marcada por el poder y el maltrato. Todo condimentado con humor negro, misterios, leyendas y recetas inteligentemente esparcidas, el texto posee cierta hechicería que atrapa, para desembocar en un final tremendo.-¿Cuál es el personaje que te toca interpretar? -Yo interpreto a Elisa, una criada miedosa aprendiz de cocinera que camina por la obra huyendo de su destino, de la violencia, de la pobreza y del estigma sin conseguirlo. Elisa es la ayudante embarazada e inexperta en el ámbito culinario, que deberá aprender para poder remplazar a Nicole durante su ausencia por un viaje de perfeccionamiento profesional a la gran ciudad.-¿Cómo es el personaje que interpreta Silvia del Castillo? -El personaje de Silvia es Nicole. Una afrancesada y obsecuente cocinera que ofrece sus servicios a los dueños de la propiedad a quienes llama monsieur y madame. Nicole actúa con prepotencia y desprecio, lo que constituye a Elisa como oponente. Pero en el fondo Nicole tiene un pasado parecido al de Elisa. -Viniendo del canto lírico: ¿utilizás el canto en tu personaje? -Sí, canto, pero lógicamente no lírico, ya que interpreto a una campesina sin estudios. Pero sí tarareo y canto en momentos precisos donde Rafael Rodríguez, el director, lo consideró importante. Silvia también canta. La verdad es que para mí poder participar en esta obra con tan reconocido director y junto a Silvia, que es una actriz increíble, es un verdadero sueño. Me he enamorado del teatro y la verdad es un aprendizaje enorme esta obra.-¿Cómo definirías el trabajo que han realizado para presentar esta obra? -Creo que esta obra por donde se la mire muestra trabajo, ensayo y cuidado. Nuestro director está en cada detalle. No deja librado nada al azar. Cada sonido, cada onomatopeya, cada mirada o gesto. Hemos ensayado enormemente y además somos muy responsables en el armado de nuestros personajes. Creo que es un equipo de ensueño. -¿Qué sucede con los espectadores de la obra? -Con este libro el espectador va cruzando diferentes momentos anímicos y de ansiedad. Se sorprende, se inquieta y se horroriza de a ratos, y no hay dudas que todo esto lo logra con su propuesta el director. Creo que al finalizar la obra el público puede quedarse con un sensación haber visto algo integral, completo que logró despertar sus sentidos y su imaginación.

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