Por Ramiro Ortiz
El delirio, si es fiel a su esencia, no debería tener límites. La nube reativa en la que flota desde hace años la dupla del actor Diego apusotto y el guionista Pedro Saborido sigue tomando altura y diferentes formas hilarantes a través de su ya clásico y adorable Peter Capusotto.
Primero fueron la televisión y los videos. Luego el furor y la expansión a través de YouTube. Ya con los personajes instalados aparecieron los DVD y el libro, ampliando el producto y comprobando que lo que funciona, más allá del formato, son las ideas.
Esta usina creadora tiene, además, otra valiosa virtud: el coraje. Por eso Saborido y Capusotto se plantearon un nuevo y desafiante objetivo: llegar al cine. El reto se cumplió y nació la película Peter Capusotto y sus 3Dimensiones, que mañana tendrá una avant première en Village –gracias a Migo Club– y el jueves se instalará en las salas locales.
Sobre este abordaje a la pantalla grande y a la tecnología de las 3D habló Saborido.
–¿Cómo nació la idea de la cinta?, ¿como una extensión del programa?–A veces son cosas totalmente distintas, cosas que tienen poco del programa. En este caso, salvo algunos personajes clásicos, hay personajes nuevos... en realidad, más que personajes nuevos son historias propias, inexistentes hasta el momento. En principio empezamos con la idea de hacer algo en 3D pero cortito, como para los horarios en los que se pasaba fútbol en 3D en algunos cines. Después la idea fue creciendo y se terminó armando esto, este despelote.
–¿Cómo viviste tu rol de director?–En realidad nos manejamos casi de la misma manera que siempre. No hubo mayor diferencia, como si pretendidamente se hubiera buscado un lenguaje más cinematográfico; en todo caso lo que quedó es un sano híbrido entre el lenguaje de televisión y el cinematográfico.
De hecho creo que es más cinematográfico porque está la pantalla gigante, pero preferimos seguir con la forma en la que contamos nosotros las cosas, no tener que adaptarnos. Entonces hicimos lo que quisimos y sí hay, obviamente, un gran trabajo a otro nivel en sonido, imagen, efectos, iluminación y el mismo 3D, que ofrecen una calidad propia del cine.
Pero desde el punto de vista estrictamente del lenguaje seguimos trabajando en un formato similar al de la TV.
–¿Qué es lo distinto?–Es distinto porque el espectador va a ver otras cosas, otras historias y porque las va a ver en 3D y en otras maneras. Desde la forma hay cositas más elaboradas. Nunca creí que nuestro lenguaje fuera un distintivo, en todo caso la estética evidentemente está más elevada por el tema de estar en el cine, pero no traiciona para nada el espectro en el que venimos haciendo el programa.
–Hay nuevos personajes, decías...–Aparecen los clásicos que se conocen. Violencia Rivas lleva el hilo del asunto y después aparecen Micky Vainilla, Bombita Rodríguez y Jesús de Laferrere, nada más. El resto son sketches que tienen que ver con el entretenimiento porque, básicamente, la película es como un gran documental en contra del entretenimiento, del 3D, esa es un poco la idea.
Como un gran monólogo de Violencia Rivas contra el entretenimiento. No hay videos, no tiene la estructura del programa, es como un gran especial. Aunque no me gusta decirle así,prefiero verlo como un experimento por fuera del programa pero que tiene mucho de él, está claro desde el nombre de la película.
–¿Hubo un crecimiento desde los aspectos técnicos?–Particularmente disfruté mucho haciendo un sonido mucho más elaborado o trabajar con gente que tiene técnicas y que artísticamente tienen experiencia en cine. Pero no fue algo en lo que me preocupara; desde el punto de vista cinematográfico fue más difícil, es todo más grande y con mucha más gente. A mí me resultó difícil, sin toda esa gente no hubiera sido posible. Lo mismo con el 3D, que muy poca gente hace eso acá y se
han hecho cosas más cortas, pero no algo así, con todo lo que implica. Lo bueno es que salió y nos han dicho que está muy bien loque hemos logrado, no es fácil.–¿Qué es lo atractivo de la película? –Creo que lo mejor es esta mezcla que hacemos con Diego, ese humor bestial y directo con ese otro en el que pretendemos un poquito más. Pero yo no sé vender las cosas. La verdad, espero que
vayan y les guste, no quiero generar expectativas ni presiones.El rock como punto de partida
Alumbrar el costado ridículo o patético de los estereotipos del rock ha sido el lineamiento general de la gran fábrica de criaturas que representa Peter Capusotto. Después aparecen la política, la historia y otros afluentes. Pero la fuente, ¿no se agota? Saborido explica: “No, no se agota. Los personajes una vez que se instalan pueden salir del rock y después ir para otro lado. De hecho en la película ni se habla del rock casi. Hasta ahora no se nos agotó, siempre hay algo y ese vínculo con el rock lo vamos manejando aun con cosas que no están relacionadas con el rock pero nosotros las podemos relacionar. Entonces, en realidad, el rock siempre es un lindo punto de partida pero también está bueno ir para otros lados”. “Lo que hay, sin que parezca esto una frase militar, son objetivos. Las formas de trabajo se nos van ocurriendo y la clave es que siempre las desarrollamos juntos. Una vez que está la idea, se escribe. Después Diego la actúa y se le suma algo, después se edita y se le suma más, siempre se van sumando cosas, hasta el final, y tratamos de perseguir ideas nuevas”, cerró.


