“Busco que mi música conmueva”, dijo Pedro Aznar que se presenta en Mendoza

Por UNO

Por Enrique Pfaab

[email protected]

Pedro vuelve. Mejor dicho, regresa. Mendoza ya no es un lugar de visita, sino un lugar que también es su terruño. En Mendoza hace su vino y no hay muchos mejores vínculos que ese. Pedro Aznar volvió a Mendoza y es tiempo de disfrutar.

Este sábado, a las 22, en el auditorio Ángel Bustelo, presentará un nuevo show con su banda, en el que adelantará algunos temas de su próximo disco de estudio y en el que brindará un recorrido por toda su carrera. 

Será tiempo de cosecha musical y quienes correrán con los tachos llenos de racimos con él serán Alejandro Oliva en percusión, Julián Semprini en batería, Coqui Rodríguez en guitarras y Tomás Fares en teclados.

Mientras Pedro preparaba sus tijeras, conversó con Diario UNO vía internet.

–Este año te presentaste en festivales muy diversos. ¿Cómo es tocar para públicos tan distintos? ¿Analizás tu repertorio para cada presentación de acuerdo con ello, o mantenés el mismo?

–Cada lugar representa un desafío distinto, y los públicos y entornos son diferentes. Por ende, “afino” el repertorio para cada lugar y circunstancia. Es una manera de llegar de la mejor forma en cada situación. Pero lo que comunico es, en definitiva, lo mismo.

–Tu bodega ya te ha dado satisfacciones. ¿Querés describirme Octava, con tu paladar y con tu poesía?

–Tenemos cuatro vinos tintos y cada uno tiene su propia característica. Octava Bassa (Malbec 100 por ciento) es un vino que se hace amigo instantáneamente, mucha fruta y muy buen equilibrio. Octava Alta (Malbec 80 por ciento, Cabernet Franc 20 por ciento) es un vino más complejo, amplio, con más registro y notas aromáticas. Octava Superior es nuestro vino emblema, una apuesta a la hermandad del Cabernet Franc (70 por ciento) con el Malbec (25 por ciento) más un 5 por ciento de Syrah; es un vino para conocedores y amantes de la sutileza, con un potencial de guarda enorme. Y nuestro vino de edición limitada, el Página Uno, es una celebración de la amistad con Marcelo Pelleriti, el vino que le dio inicio y forma a nuestro proyecto Abremundos.

–¿Existe un paralelismo entre el arte y el vino? 

–El vino es más que ciencia y artesanía. Es arte. Es poesía. Y, como tal, requiere de sensibilidad, conocimiento y una búsqueda de comunicar el misterio del alma humana.

–Contame del nuevo trabajo discográfico. ¿Es parte de un camino y hacia dónde va?

–Todavía estoy terminando de componer para mi nuevo disco, y en el concierto de Mendoza voy a adelantarles parte de ese material. Lo que va saliendo me satisface mucho, creo que va a ser música que va a continuar la línea de Ahora (mi último disco grabado en estudio): espontánea, fresca, vibrante, con una impronta eléctrica y potente.

–¿Cómo ves el presente de la música y el arte, en general, en la realidad nacional?

–Hay muchísimas expresiones muy valiosas. Las nuevas generaciones están aprovechando y tomando la herencia de las anteriores para expresar lo que somos y soñamos como habitantes de este lugar del mundo. ¡Me pone muy contento que pase eso!

–¿Y cómo ves al país?

–Hoy es un lugar del cual estar orgulloso ante el mundo. Cuando yo era adolescente, era un país sojuzgado por tiranos asesinos capaces de desconocer la dignidad humana hasta las más graves consecuencias. Hoy es un país inclusivo, soberano, democrático, con muchas cosas para mejorar pero con mucho territorio ganado. Espero que no nos olvidemos de los logros alcanzados y que podamos seguir construyendo una realidad cada vez más justa.

–Hoy se habla de muerte, de niños víctimas, tanto de la guerra como del hambre. ¿Cuál es tu reflexión sobre esto?

–La guerra es una catástrofe impensable en el siglo XXI, en que debemos estar pensando el futuro como especie, más allá de las naciones. El hambre es solucionable, lo que no está es la voluntad política, y en el fondo de todo priman el egoísmo y la avaricia. Hasta que no resolvamos esa miopía, va a haber miseria y conflictos bélicos en el mundo.

–Tu música y tu forma, esencialmente, conmueven. ¿Tenés conciencia de ello y has analizado por qué ocurre? ¿Buscás eso o es sólo tu forma?

–Es lo que siempre busqué lograr, que la música que hago conmoviera tanto como la música que amo me conmueve a mí. Para lograrlo era esencial hacer lo que amo. Y me dediqué de lleno a eso. Soy consciente de que no voy a gustarle a todo el mundo, pero sí sé que quien se meta en mi música sin prejuicios va a salir enriquecido y tocado de alguna forma.

–Personalmente, uno de los temas que más llegan es el que interpretás de Cazuza (“Todo amor que existe en esta vida”), un artista y un hombre sensible. ¿Llegaste a conocerlo, a través de algunos de sus músicos, de su gente, de su ambiente? Su vida fue especial, intensa, emotiva ¿te identificás con eso?

–Cazuza es un referente en muchos sentidos, y murió una muerte heroica: joven, exitoso, de una enfermedad en aquel momento incurable, de transmisión frecuentemente sexual. No me identifico con lo trágico, porque no quiero eso para mi vida. Prefiero ser feliz y hago lo posible por lograrlo, como lo hizo él, sólo que la vida le hizo una zancadilla pesada... Sí me identifico con el juglar, con alguien que logró expresar su interioridad de una manera tan honesta y hermosa, ser voz de su generación y de las posteriores. Sería un gran honor lograr eso...

–¿Tenés algún sueño que aún no hayas cumplido? 

–No te lo voy a decir, porque soy supersticioso (risas).

–Viajás mucho, ¿hasta cuándo lo harás? ¿Te gustaría tener una vida un poco más tranquila?

–¿Una vida más tranquila? ¡Me aburriría demasiado rápido! (risas). Por el momento, viajar y pisar los escenarios sigue siendo una gran alegría. Tengo otras, como la de una familia hermosa y unos amigos de oro, y proyectos como la literatura, la fotografía y el vino, que me llenan de satisfacciones. Pero es difícil que deje de viajar tocando. Lo hice toda la vida, y es una de las cosas que más amo.

–Fuera de la música, ¿cuál es el momento de tu día que más disfrutás?

–Servir una comida que acabo de preparar para los que más quiero. Abrir una botella de un vino muy especial para compartirla. Tener una charla con un amigo o amiga hasta las 7 de la mañana, contándonos nuestras preocupaciones, anhelos y esperanzas, sin conciencia de la hora que voló.

–¿Cómo será tu presentación en Mendoza?

–A diferencia del show del año anterior, “A la carta”, en que el público eligió el repertorio, este año nosotros mismos confeccionamos la lista de canciones. Pero el público siempre es participante y factor esencial, hayan o no elegido el repertorio. Para este show, la banda y yo elegimos músicas que son favoritas nuestras, y eso lo hace muy estimulante y disfrutable de tocar. Un motivo central de este espectáculo es permitirles echarle un vistazo a la música que viene. Vamos a estrenar canciones nuevas, que van a formar parte del próximo álbum de estudio, que seguramente grabaremos antes de fines de año.  

Entonces, será una buena cosecha. Un buen vino. Excelente música. Un perfecto Pedro Aznar, como siempre.

Un año imparable

►Memorable. Pedro Aznar participó este año en el Festival Viña del Mar, como jurado y como artista de la apertura, donde hizo un emocionante homenaje a Gustavo Cerati encargado especialmente por la organización del festival, además de realizar su show con la banda. Esta presentación le valió innumerables elogios de la prensa argentina, chilena y del resto de Latinoamérica, y fue vista por una audiencia de 150 millones de personas en el mundo entero. 

Festivalero. El 22 de marzo formó parte del line-up del festival Lollapalooza Argentina, siendo uno de los pocos artistas locales en ese cartel y confirmando el potencial de su obra. Antes, en enero, había estado en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín, con un repertorio especial y por el que después considerado uno de los valores destacados del certamen, por su calidad y fineza.

►Requerido. A pedido del público trasandino, Aznar volvió a Chile para tocar en el Movistar Arena el 27 de junio pasado junto con su banda.

►Con Serrat. Para completar su agenda hasta el momento, Pedro Aznar fue invitado en tres funciones por Joan Manuel Serrat para compartir escenario en el marco de la gira argentina del catalán.

Pedro Aznar y su banda

Cuándo: este sábado a las 22

Dónde: auditorio Ángel Bustelo (Virgen del Carmen de Cuyo 611, Mendoza)

Entradas: $320 y $380

Puntos de venta Tarjeta Nevada (Las Heras 419, Mendoza)

Auspicia: Nihuil

 Embed      
Adelanto. En el Bustelo, Aznar probará algunas canciones de su próximo disco.
Adelanto. En el Bustelo, Aznar probará algunas canciones de su próximo disco.
 Embed