Victoria's Secret sembró la polémica con su último anuncio de ropa de baño, que está recibiendo muchas críticas por el evidente abuso del retoque digital en el que han incurrido. Frente la firma de lencería, Dove, que denuncia en su última campaña los retoques fotográficos a los que se someten las imágenes de las campañas publicitarias.
Los publicistas de Dove giraron los ojos y la boca de la modelo creando una perspectiva muy extraña, en la que los responsables de la campaña muestran cómo es posible alterar nuestra percepción. El lema de la campaña: "¿Distorsionan los retoques la percepción de la belleza?"




