Gisela E. SaccavinoEnviada especial a La Rioja
“Lo más fructífero de esta fiesta es el intercambio. Es la única oportunidad que tenemos los teatreros de disfrutar y la vez evaluar, para bien o para mal, qué estéticas y qué autores se representan a lo largo del país”. El análisis emerge de boca de Ariel Blasco, uno de los representantes mendocinos en la Fiesta Nacional del Teatro, que se despliega por estos días en La Rioja, y que arrasa en nivel de convocatoria.
Biónica, la propuesta de ciencia ficción que Blasco montará este jueves en esa provincia del Nuevo Cuyo, es una evidencia del éxito de la fiesta. Según contó el director, las entradas para ver la obra se agotaron en un santiamén y por eso decidieron agregar no una, sino tres funciones más. Todas se verán hoy y mañana, en un espacio no convencional: las oficinas de la Secretaría de Cultura riojana.
En un principio, el creador de la saga de ciencia ficción que hace foco en el vínculo entre el amor y la ciencia iba a cumplir con un propósito delirante: montar su obra en un hospital. Pero “finalmente se complicó y la haremos en unas oficinas, lo que también es muy interesante, porque implica resignificar un espacio, que a la vez es ideal para montar esta oficina-laboratorio”, detalló Balsco.
Biónica, escrita por William Prosciuk y que Blasco, tras un particular proceso deconstructivo, convirtió en la primera parte de la saga de ciencia ficción que completa El vuelo del dragón, aborda la historia de una empresa dedicada a cambiar la vida de las personas a través de la utilización de la ciencia, cuyos dueños son cuatro científicos en el pico máximo de sus frustraciones amorosas.
Una vez más –como en su aclamada ópera prima, ShultzundBielerundSteger–, Blasco entabla un diálogo fluido entre el lenguaje cinematográfico y el teatral, y genera una propuesta que admite públicos disímiles, pero en el que sobresalen quienes rinden culto a lo más kitsch de la estética noventera.
Mendoza, bien parada
Ensordecidos de placer. La expresión oximorónica define los rostros con que salieron muchos los espectadores que el domingo por la noche alguna de las dos funciones de Febrero adentro, la ópera prima de la mendocina Vanina Corazza que se montó en la Kanoa de Papel, uno de los escenarios de la Fiesta Nacional del Teatro que se despliega en La Rioja desde el viernes y se extenderá hasta el próximo 17.
La atormentada relación entre dos hermanos (Marcelo Díaz y Mario Jara) y su vecina (Andrea Cortez) en una casa venida a menos de algún barrio marginal de Mendoza construyen la atmósfera sórdida que atraviesa el texto, también responsabilidad de Corazza.
Con una estética hiperrealista, este drama signado por la violencia, el resentimiento y el dolor se sostiene por las sólidas interpretaciones de sus tres protagonistas, que fueron aplaudidos a rabiar por el público de este encuentro federal de teatreros.


