La actriz Scarlett Johansson confesó que fue un alivio que en su último trabajo We bought a zoo (Compramos un zoo) no haya tenido que acercarse demasiado a las aves que se usaron en el rodaje.
Al parecer, la rubia le tiene pánico a los pájaros y enloquece con sólo escuchar el batir de sus alas.
"Si hubiera tenido que ponerme uno en el hombro lo hubiera hecho, pero hubiera sido muy duro", dice. También dice que tiene aversión a las cucarachas, aunque para ella eso no cuenta.
"Las cucarachas en realidad no son animales, son insectos, ¿no?". Para rematar, Scarlett, que no quiere quedar como una desaprensiva, dice que adora a su perro y que aunque no lo compara con las personas, a veces el can es su mejor compañía.
Fuente: El Mundo.es




