La opacidad de una ciudad imprecisa en un tiempo indefinido de entre guerras, la llegada de un hombre misterioso capaz de dominar mentes ajenas y un secreto que lo atormenta por las noches son algunos de los ingredientes de El hipnotizador, ficción entre fantástica y policial que protagoniza Leonardo Sbaraglia y que se estrena hoy a las 21 por HBO (canal 450 de Supercanal digital).Basada en la historieta del escritor argentino Pablo de Santis, esta miniserie de ocho capítulos se apuntala en la enigmática vida de Natalio Arenas, un hipnotizador que desembarca en un hotel de un pueblo sin nombre y a poco de comenzar a pasear sus dones como atracción en un teatro se convierte inesperadamente en una suerte de “detective del inconsciente”.
Bajo la dirección de Alex Gabasi y José Eduardo Belmonte, la primera rareza que ofrece esta serie de elenco argentino, uruguayo, brasileño, mexicano y europeo es su condición de primera “ficción bilingüe” de HBO Latinoamérica: cada actor mantiene su propio idioma y dialogan –acodados en subtítulos– como si poseyeran un dialecto universal.“En el cómic original había pocas claves del personaje porque cada capítulo tiene cinco páginas y desde lo actoral es muy difícil absorber una imagen que, además, no se parece en nada a mí físicamente”, explicó Sbaraglia.
Por eso, el punto de partida de los autores y el actor para construir al protagonista fue su estado de insomnio permanente: Arenas no duerme. Y cada noche, donde sea que esté, camina despierto intentando recuperar un recuerdo vital.“La idea es que más allá de ser un hipnotizador, es un hombre que se interesa por los demás, que tiene la capacidad de reconocer el dolor en el otro y que, en el fondo, es un buen tipo: al margen de sus oscuridades, él intenta ayudar”, indicó el actor.“Es una dialéctica constante –añadió– entre descubrir, a través de los otros, el propio misterio y esa sería su parte más terrenal, la de leer sus propios problemas a través de los problemas de otros”.Filmada en Montevideo, la serie cuenta con un elenco internacional que mezcla nombres como Marilú Marini, Chino Darín, César Troncoso, el mexicano brasileño Chico Díaz y a los brasileños Bianca Comparato y Ondina Clales, entre otros.El primer capítulo, La cinta amarilla, comienza con la llegada de Arenas a un hotel de esa ciudad sin nombre ni tiempo precisos.Minutos antes de su arribo, el conserje vaticina una frase que funcionará, a lo largo de la serie, como un verdadero presagio: “Los que traen poco equipaje a los hoteles son los que provocan más preguntas”. Y él nuevo huésped llega casi con lo puesto.“A medida que avanzan los capítulos el espectador irá conociendo el pasado de Arenas, que es como un rompecabezas con piezas que faltan y cada caso –se presenta uno en cada capítulo– se ilumina un pedazo que él no recuerda” , dijo el protagonista de cintas como Relatos salvajes y Sin retorno.Es que a poco de su silenciosa y hermética llegada, el hipnotizador comenzará a trabajar como número fijo de un teatro ligeramente decadente junto con una tarotista, bailarinas escasas de ropa y otras atracciones. Allí aparecerán los casos de hipnosis que lo convertirán en una suerte de detective de la psiquis de los voluntarios que se acercan atormentados por su pasado.Con una estética de fuerte impronta onírica, los límites entre la vigilia y el sueño, la hipnosis y la realidad se vuelven imprecisos, difusos y, por momentos, intrascendentes: son dos mundos en fusión permanente.


