Peret, padre de la rumba catalana, que hizo bailar a miles a ambos lados del Atlántico con éxitos como Borriquito y Una lágrima, murió en Barcelona a causa de cáncer.
Tenía 79 años. El cantante anunció su enfermedad el 30 de julio, cuando dijo en su cibersitio que lo afrontaba con “entereza y optimismo” y que esperaba regresar pronto a los escenarios.
Con Canta y sé feliz representó a su país en Eurovisión en 1974.



