Abel Pintos sabía que a pesar de la suspensión del recital que debía dar el viernes 29 de enero pasado en Rivadavia Canta al País (por el duelo departamental decretado tras un accidente vial que dejó cuatro muertos), él estaría cerca de su público mendocino muy pronto. Claro, es que ya sabía que su gira de verano incluía la Fiesta Nacional de la Tonada, la cual en su edición 36ª vuelve a tener como artista central al cantautor que vio crecer hasta convertirse en el artista más popular del país en su género.
El encuentro, que inicia este jueves 11 y seguirá hasta el domingo 14, verá a Pintos subir a escena en la jornada final.
El autor de La llave llega a Mendoza en el marco de la celebración por sus 20 años de carrera, los cuales -él asegura- le debe a la irrupción de Soledad Pastorutti en el mercado musical hace dos décadas. Justamente, hace unos días la estuvo acompañado en el Festival Folclórico de Cosquín, en Córdoba, para festejar juntos aquella noche histórica.
En diálogo con Diario UNO y mientras ultimaba detalles para subir a un escenario en el Norte del país, el músico de 31 años adelantó que ni bien termine esta gira se sumergirá de lleno en la creación del que será su próximo disco de estudio y que piensa editar en octubre.
-¿Cómo fue la noche de Cosquín junto con Soledad? Ella, festejando 20 años desde el show que le cambió la vida y vos, 20 años desde que empezaste tu carrera...
-Fue muy lindo compartir esa noche con una persona que quiero tanto, pero también poder celebrar una noche histórica que cambió la música folclórica argentina. Muchos pudimos tener una carrera en esta industria gracias a la aparición de Soledad. Aquella noche de ella, en Cosquín, nos abrió una puerta a todos nosotros para transitar un camino que buscábamos hacía tiempo.
-¿Es bastante parecido todo lo que les tocó atravesar? Empezaron de chicos sus carreras y desafiaron las barreras del folclore, cada uno a su manera...
-A los dos nos pasó lo mismo en el sentido de que empezamos en la música y tuvimos mucha exposición, siendo muy niños. Naturalmente, todos los seres humanos en la adolescencia absorbemos la información que está a nuestro alrededor, pero al mismo tiempo respetamos la información tradicional que traemos de nuestra familia. Nos pasó eso con nuestra música, seguimos cantando folclore porque es la música en la que nacimos y en la que quisimos crecer, pero al mismo tiempo éramos jóvenes cuyos amigos escuchaban otros tipos de música que nos influenciaba. En mi caso fueron el rock y el pop y para Sole, los sonidos centroamericanos. Lógicamente, nos permitimos incluir esos géneros musicales en nuestra música.
-¿Te animarías a probar como hizo ella en Miami e instalarte un tiempo allá? ¿O quizás en España, donde has girado con éxito?
-No me iría a vivir a ningún lugar para lograr un objetivo determinado, pero sí iría a cualquier parte del mundo a trabajar lo que quisiera trabajar por un deseo propio. Pongo un ejemplo: no me iría a vivir a Miami un año para intentar introducirme en el mercado latino, pero sí iría un año a Miami a grabar un disco si así lo necesitara yo como experiencia musical. De hecho, mi próximo disco, que lo voy a grabar este año, voy a hacerlo parte en Argentina, parte en Madrid y otra parte en Londres. Elegí que fuera así para trabajar con gente que considero que me puede aportar una buena experiencia desde lo artístico y lo musical, pero no porque considere que grabar en otros países me vaya a dar algún éxito particular.
-¿Qué podés adelantar de este nuevo material, que será el sucesor de "Abel", editado en 2013?
-Lo voy a grabar en abril, en junio o julio vamos a estar editando nuestro primer sencillo y luego, en octubre, saldrá a la venta. No puedo hablar mucho de él porque estoy todavía trabajando en la preproducción y es todo muy ambiguo. Está muy abierto el disco aún.
-Dijiste que vas a grabar canciones en Londres, ¿es muy loco pensar que vayas a cantar en inglés?
-No, no lo es para nada, pero repito lo que dije antes: no cantaría en inglés para lograr algo que yo crea que en español no puedo lograr. Lo haría si de repente tuviera muchísimo éxito en un país donde se hablara otro idioma, entonces hubiera mucha gente deseosa de comunicarse conmigo y sería más fácil que yo me adapte a ese idioma que lo contrario. Lo haría por una situación en particular, pero no para algo más largo.
-En todas las provincias que visitás en el verano te debe pasar de reencontrarte con gente que va a esos eventos solo para verte a vos...
-Es mutuo, porque yo viajo para reencontrarme con ellos (risas). Me gusta mucho la música de Coldplay y justo viendo un DVD de ellos, el cantante dice que ellos le robaron una frase a Bruce Springsteen: "No olviden que este puede ser el primer concierto o el último concierto en la vida de alguien". Lo dijo incluyéndose él mismo, claro. Esa frase sirve un poco para explicar lo que me sucede cada verano, pasan los años y tenemos la costumbre de encontrarnos en estos festivales, en el caso de Mendoza, puede ser en Rivadavia o en la Tonada, pero al mismo tiempo cada concierto es el primero y genera una gran expectativa de que tampoco sea el último, de que volvamos a encontrarnos. Además, tanto el público como yo disfrutamos de vernos.
-La evolución de tu carrera puede compararse con la de Taylor Swift en Estados Unidos, no sólo porque ambos empezaron en el folclore y viraron al pop sino porque cambian la estética para cada gira que hacen. ¿Cuánto estás involucrado en el armado de tu look?
-Mucho. Estoy convencido de que todo lo que me rodea, además de los temas musicales, son herramientas de comunicación. Al querer decir algo en una canción uno quiere transmitir una emoción determinada y acompañar eso con un buen clima estético y lumínico, termina mejorando el mensaje. Se trata de participar al otro en tu mundo, de hacerlo entrar en todos los sentidos posibles. Un concierto entra por lo sensorial, eso buscamos provocar: una reacción sensorial. Que alguien pueda sentir que se le pone la piel de gallina porque está viendo algo que lo impactó es nuestro objetivo.
-En las redes sociales has dejado en claro que además de entrenar y leer, en esta gira te has dedicado a cocinar. ¿Cómo sos en la cocina?
-No soy un experto ni tampoco muy rebuscado (risas). Me gusta la situación de cocinar por más que me haga una milanesa de soja con una ensalada mixta. Es algo que demora 10 minutos, pero me gusta disfrutar del proceso.




