Teatro Plaza

A 11 años de su estreno, el magnetismo de "El Roble Mágico" ocurre tanto en la platea como en el escenario

Es el espectáculo más visto en estas vacaciones de invierno en Mendoza y cierra la temporada con funciones este sábado y domingo a las 16

Por UNO

La quinta temporada de “El Roble Mágico” tiene entre sus filas a tres artistas que se han metido en otras ediciones en la piel de uno de sus personajes centrales. El espectáculo más visto en estas vacaciones de invierno en Mendoza demuestra su magnetismo tanto en la platea como en el escenario.

En esta nueva versión, la obra integra en su equipo artístico y técnico a tres actores que han interpretado a Nacho, el niño protagonista. Se trata de Juan Moreno, el primer “Nachito” del estreno de “El Roble Mágico” en 2013, quien ahora está a cargo de las proyecciones visuales; a Gianfranco Dimattia, el actor que hizo del niño valiente en su temporada 2017 y esta vez interpreta a Señor Madera; y a Santino Carbonari que asumió ese rol con apenas 7 años en 2019 y en esta temporada hace del pajarito Ever Plumita.

Ellos tres aún forman parte de “El Roble…” y no pueden evitar emocionarse cuando lo ven al pequeño Francisco Sáez Ahumada encarnar su propio Nacho. Esta producción mendocina llegó renovada al Teatro Plaza de Godoy Cruz para ofrecer funciones todos los días a las 16. Las entradas se consiguen en boletería de la sala o a través de Entrada Web.

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“Creo que le aporto mucho la actitud y la forma de expresar el guion”, dice el último Nachito de los “Roble”, que a sus 11 años debuta sobre las tablas -lo mismo que le ocurrió a sus “Nachos” antecesores-. “Ellos me han ayudado mucho y me han aconsejado, cosa que agradezco”, se sincera el pequeño actor ante la mirada de sus compañeros.

El actual Nacho debuta como actor y se lo agradece “a Dios”

Francisco va a la escuela Monseñor Scalabrini, empezó a estudiar comedia musical el año pasado en la academia Yo Soy de los Fuertes – Moreno, creadores de “El Roble Mágico”. Dice que se decidió al darse cuenta de que era lo que más le gustaba. “Jugaba al futsal creyendo que era mi pasión, pero me di cuenta de que lo hacía para no estar solo porque veía a mi hermano y mi primo jugar”.

Pronosticando su futuro, Fran adelanta: “De grande quiero ser un actor profesional, ser famoso no por el dinero sino por el simple hecho de que quiero actuar, salir en obras, películas, series, de acá y de todo el mundo; también quiero ser bailarín y cantante”.

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Y afirma que hacer temporada en vacaciones de invierno actuando “es lo que amo y lo que quiero vivir; es muy lindo lo que me está pasando y no lo cambiaría por nada”. Por lo que expresa: “Le agradezco a Dios que esto me esté pasando porque muchos sueñan con esto y no lo consiguen”.

El primer Nacho lo toma como su propio hermano

Juan Moreno lo vive y siente de otro lugar, claro. Él es hijo de la autora y del productor de la obra, María Laura Fuertes y Pablo Moreno. Considera al personaje como su “hermanito metafórico, lo he visto crecer conmigo”, ya que revela que esta obra “es como el segundo hijo de mi mamá, ella siempre tuvo el sueño de escribir un musical infantil y que en él yo pudiera salir porque me había copado con la actuación”.

En esos recuerdos de infancia, cuando debutó en un teatro en 2013, Juan Moreno destaca: “Nachito, en cierta manera, estuvo pensado para mí, por eso me emociona que después de tantos años sigo siendo parte de esta obra; siempre moviliza mucho la vuelta de ‘El Roble…’”.

Ahora, el joven de 22 años está por recibirse de psicólogo. Nació y naturalizó el arte escénico desde la cuna, sea desde la actuación, el baile y el canto como desde la parte técnica que implica el montaje de un espectáculo. Su mamá en la escritura de guiones -sobre todo, de vendimias-, su papá un referente de la producción técnica y su tío Hugo Moreno, actor y director; los Fuertes – Moreno han sido su inspiración a través de la academia de comedia musical Yo Soy. “Empezás a incorporar este mundo desde el juego, desde lo lúdico”, explica Juan Moreno.

Y confiesa que lo más bonito de “El Roble Mágico” es “ver cómo cobra vida lo que escribe mi vieja, cómo la técnica lo complementa y lo eleva a otro nivel, cómo lo que la gente de adentro propone va tomando forma, cómo ser parte de esta obra atraviesa por siempre la vida de muchas personas que fueron parte de alguna temporada de El Roble…”.

Sobre su tarea como operador de video, Juan Moreno dice que “se dio de una manera muy natural; para esa posición se necesitaba alguien que conociera muy bien la obra, sus tiempos y cómo se maneja desde atrás, con lo cual con mi viejo y el equipo de técnicos nos complementamos totalmente”. A lo que resume: “No me costó mucho agarrarle la mano y hasta por momentos se me hace intuitivo”.

El actor que estuvo en 3 de las 5 temporadas

Por su parte, Gianfranco Dimattia se mantuvo en las últimas tres versiones de El Roble Mágico, a partir su interpretación del niño de la familia en 2017. Hoy lo podemos ver en la piel del Señor Madera y su particular mirada de ese personaje.

“Cuando interpreté a Nacho tenía 13 años, y fue la primera vez que actuaba y pisaba un escenario”, cuenta Gianfranco, quien ahora tiene 20, estudia Periodismo, trabaja como productor en un programa de radio streaming y -por supuesto- es actor.

Gian declara que en la academia Yo Soy donde se formó y que es cuna de “El Roble Mágico” y de todas las comedias musicales creadas por los Fuertes – Moreno, “descubrí el teatro, me enamoré y se convirtió en una pasión para mi vida”.

“Para mi desarrollo artístico, Yo Soy es uno de los pilares más importantes; hoy soy el artista que soy gracias a la academia y a todas las personas que formaron parte y que me fui cruzando a lo largo del tiempo”, aporta.

En cuanto al nuevo personaje que interpreta en esta versión 2024 de “El Roble…”, Dimattia comenta: “El Señor Madera se dio de interpretarlo porque un día Laura (Fuertes, la autora) me preguntó si me parecía buena la idea y le dije que sí porque primero me encanta la obra, me encanta ser parte del elenco y volver a juntarme con todos que son como mi familia. Pero también me atrapó el desafío de construir un nuevo Señor Madera, sin copiar los Señores Maderas anteriores”.

Y resume que “fue un proceso en el que el director (Hugo Moreno) me ayudó muchísimo a poder encontrar mi propio Señor Madera, estoy muy contento con el resultado”.

Al igual que el resto de los “Nachos” entrevistados, para Gianfranco esta comedia musical -considerada ya un clásico del teatro mendocino- “es la que me hizo enamorarme del teatro, de la experiencia teatral; y es la que me motivó a querer seguir haciendo teatro y a querer vivir del teatro”.

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El disfrute, la clave para obtener los mejores resultados

Santino Carbonari Catapano tiene hoy 12 años, y una experiencia increíblemente abultada a su corta edad. Es que con solo 6 años, y a poco tiempo de haber ingresado a la academia Yo Soy, asumió el protagónico de una vendimia de Las Heras. Al año siguiente, en 2019, fue Nacho en “El Roble Mágico”, lo que considera su gran debut en el teatro y la obra por la que empezó a dedicarse a la actuación.

“Vi la obra en 2015, creo, yo era muy chiquito y fuimos con mi hermana y nos encantó. Con ella y por ‘El Roble…’ quisimos ir a la academia a estudiar comedia musical”, relata Santino, quien continúa con sus clases los sábados, mientras juega al hockey tres veces por semana y los domingos. “Sí, además de artista soy deportista”, confirma.

Para Santino, Nacho “es un personaje que es muy yo, es muy guerrero y tiene mucha garra; fue hermoso interpretarlo”. Ahora, en cambio, encarna a Ever Plumita, el pajarito que se suma al elenco de personajes alados de “El Roble Mágico”. Dice que en esta temporada “me río mucho más con mis compañeros y también es un nuevo desafío para mí”.

El pequeño talento de la escena ya ha participado en películas, series y hasta publicidades, reconoce que le gustaría dedicarse al teatro, “pero también me gustaría ser ingeniero en sistemas; creo que puedo hacer las dos cosas a la vez”. Y manifiesta que le pasaron “muchas cosas lindas con la actuación, y un poco me lo imaginaba porque es lo que me gusta y a lo que me quiero dedicar; siento que cuando disfrutás algo, mejores resultados da”.

Santino deja una reflexión final que seguramente abarca a sus compañeros de “El Roble Mágico: “El escenario me da adrenalina, y a la vez una tranquilidad inmensa. Me da mucha felicidad”.

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