James Camaron le dio una entrevista exclusiva al diario español ABC en la que habló de la aplicación del 3D au película insignia: Titanic.
"Es la mejor forma de mostrar una película en estos días. Y Titanic es una historia que merece la pena seguir mostrándose a la gente", señaló.
Acerca de lo que encontrarán los espectadores en la nueva versión, el director apuntó: " Es la sensación de inmersión en el ambiente. Esta tecnología permite situarnos en el espacio de tal forma que nuestro cerebro reacciona como si estuviéramos físicamente en ese lugar que estamos viendo. Como si realmente viajáramos en barco y fuéramos a morir. Emocionalmente, muchas cosas suceden en nuestro cerebro con el 3D. El 3D es como una máquina del tiempo que me ha transportado quince años atrás, y he vuelto a revivir la misma expectación, el mismo nerviosismo, y la misma emoción que la primera vez".
-¿Encontró algún problema al llevar a cabo su experimento?, le consultó el periodista del diairo español.
"Solo que tuve que prometerme no interferir en aquellas escenas que no me parecían del todo perfectas, y solo cambiar el formato de la imagen. Y que el tiempo pasaba sin darme cuenta mientras trabajaba en este proyecto", fue la respuesta de Cameron.
-A pesar de sus once Oscar y sus 1.300 millones de euros de recaudación, muchos opinan que Titanic es solo una Love story para niñas. ¿Qué les diría ahora?
-Que no sean tan simplistas. Más que el público, son los medios quienes trataron de minimizar su mensaje y valores, y etiquetarla como un culebrón para adolescentes, con DiCaprio como antecesor de Justin Bieber. Hay más elementos, épicos y hasta trágicos, con la moraleja de que lo más sólido también puede acabar hundiéndose. Pero, ante todo, Titanic es un hermoso poema de amor.
-¿Por qué está tan interesado y entusiasmado con el 3D?
-Básicamente por el público. Mi trabajo como director no se ve alterado, ni el de los actores. Quienes ganan son los espectadores, ya que el 3D permite bucear y hasta palpar la película. Es como una varita mágica.
-¿No teme que sea una simple moda pasajera?
-Ni de lejos. En los últimos dos años la audiencia ha demostrado que es capaz de pagar un poco más en taquilla por esta experiencia. Estamos viviendo un renacimiento del 3D y creo que definitivamente está para quedarse, pues cuando veo esta versión de «Titanic» me siento muy orgulloso y no me cabe duda de que es la definitiva. Estamos frente a un campo muy fértil que solo podría fallar porque aún no hay suficientes salas de cine acondicionadas y los rodajes son costosos; pero esto es, sin duda, el futuro.



