Los actores Jake Gyllenhaal y Ryan Reynolds protagonizan «Life (Vida)», el enésimo encuentro de Hollywood con extraterrestres.

Frankenstein se encuentra con Alien en "Life"

Por UNO

Hollywood, en primavera, padece cierta obsesión por la tecnología. Sus películas se esconden en el espectáculo, en los efectos y las grandes cuestiones plantean sin profundizar en el contenido. De ese calibre es Life, la nueva cinta de Daniel Espinosa, que cuenta con dos de los actores más poderosos del momento: Ryan Reynolds y Jake Gyllenhaall.Frankenstein se encuentra con Alien en Life, una narración que descubre una célula con vida en Marte, una niña desde Times Square le pone nombre, Calvin, un científico la ilumina más de la cuenta y ya tenemos un monstruo con vida en el lugar equivocado. "Es un filme desarrollado en una zona sin gravedad, lo que hace que sea más interesante, no la calificaría como película de terror, sino una de esas historias, como Tiburón, donde un grupo de personas trata de sobrevivir en su espacio. Tiene el tono de las películas clásicas; es divertida y aterradora al mismo tiempo", declaró Jake Gyllenhaal durante la presentación del filme en el Festival de cine de Austin.Aunque la ciencia domina la primera parte de Life, una vez que el monstruo empieza su andadura, la cinta cambia y se convierte en una aventura de supervivencia al más puro estilo Alien, sin llegar a serlo. Es Gyllenhaal, con su intrépida interpretación, quien mantiene la tensión en la pantalla. "No estoy acostumbrado a pasarlo tan bien en un rodaje. Tiendo a deprimirme con los personajes que interpreto porque sus circunstancias y sus situaciones suelen ser muy extremos, sin embargo, en este caso fue divertidísimo rodar la película", confiesa Jake.A su lado, Reynolds se ríe de cada palabra de Gyllenhaal y comparte sus sentimientos. "La primera semana de rodaje, Jake y yo nos reíamos tanto el uno del otro que hicimos perder tiempo al equipo de rodaje. El productor se me acercó y me dijo: "Me has hecho perder diez mil dólares". Le contesté que era mucho dinero perdido en una semana y me dijo: "No Ryan, por día". No nos quedó más remedio que ponernos a trabajar", bromea.Entre los dos protagonistas se ha creado una gran amistad, producto de la química que surgió durante el rodaje de Life. "No es algo que suele pasarme, pero sí. Ryan y yo nos hemos hecho muy buenos amigos", admite Gyllenhaall. Reynolds se encarga de aliviar la tensión con sus bromas, dentro y fuera de la pantalla. Una interpretación a la que empieza a acostumbrarnos, no en vano, tras el guion de Life se encuentran Rhett Reese y Paul Wernick, los escritores de Deadpool. "Cuando tienes a Ryan Reynolds en un filme termina siendo divertido. Es inevitable porque es un cómico extraordinario. Es parte de su talento. Cuando alguien me pregunte por Ryan siempre voy a hablar de una forma positive, es un actor sensacional y mucho más divertido que yo", terminó Gyllenhaall.