Emprendedores Super a
Super a

Matías Abraham, el joven dueño de los supermercados que coparon Chacras y se expande en Mendoza

Tiene 42 años, y además de ser el alma máter de Blow Max, aprovechó la pandemia para hacer explotar los mercados de cercanía. Comenzó con cuatro locales y está pronto a inaugurar el número 14.

Matías Abraham (42) lleva el talento para el comercio en la sangre. De ascendencia siria y siriolibanesa, las generaciones que lo precedieron se dedicaban al negocio de la venta de alimentos. Él continuó una tradición familiar que lleva muchos años.

De comenzar con una cadena de kioscos muy conocidos en la provincia (Alto Ahí), su familia se lanzó a convertir el mayorista del rubro, Blow Max, en un hipermercado, ubicado en pleno centro mendocino. Sin embargo, y adelantándose al cambio de hábito en el consumo de la población, que ya había comenzado a volcarse a la compra en negocios de proximidad, aunque la explosión se produjo en la pandemia, en 2016 se lanzaron a la creación de la cadena de supermercados Super a.

Actualmente, Matías cuenta que ya tienen 13 sucursales en funcionamiento y están prontos a abrir una más en marzo, y otras tres en el resto del año. Los lugares que buscan son estratégicos, lejos de los grandes súper e hipermercados.

Matías Abraham dueño de super a (7).jpeg
Matías Abraham es el dueño de Super a, un mercado de cercanía que comenzó en Chacras de Coria y ya tiene 13 sucursales en todo Mendoza

Matías Abraham es el dueño de Super a, un mercado de cercanía que comenzó en Chacras de Coria y ya tiene 13 sucursales en todo Mendoza

La expansión de Super a y el estrés de la pandemia

El que se inició en el rubro ventas fue el padre de Matías, quien comenzó como socio de un conocido mayorista de insumos para kioscos, Gantus y Hermanos. Luego surgieron los "Alto Ahí!" esa cadena se abrió en los 90' y fue el gran inicio de la empresa familiar.

Matías comenzó a los 20 años, casi al mismo tiempo conoció a Marina, con quien está casado y tiene trillizos de ocho años: Rashid, Kamal y Milo. Se lo ve tranquilo, amistoso, pero muy ocupado. Atiende muchas veces el teléfono y arregla problemas constantemente. Sin embargo, su tranquilidad es quizás un arma de doble filo.

Matías Abraham dueño de super a (6).jpeg

"Durante la pandemia tuve un infarto y eso me hizo replantearme todo, me gusta mucho lo que hago, pero en ese momento pensaba que todo tenía que seguir funcionando mientras yo estaba en el hospital".

Sin embargo, el estrés tiene que ver con que, como él mismo dice, la venta de alimentos, al igual que el rubro gastronómico es "una picadora de carne". Grandes volúmenes de mercadería, empleados, logística. Algo que nunca frenó en la pandemia, y que a pesar de haber sido un gran impulso, también fue una exigencia mayor, ya que en lugar de cerrar sucursales, ellos las abrían.

Del rubro kiosquero a la cadena de supermercados

El devenir de las crisis económicas en Argentina los fue llevando por algunos cambios, pero dentro del mismo rubro. Después de la apertura de los kioscos, cuando terminó la convertibilidad y ocurrió la megacrisis económica del 2001, la familia Abraham se hizo cargo de un negocio mayorista de golosinas, así comenzó Blow Max.

Matías destacó que en el 2016 se dio la posibilidad de ampliar Blow Max, de triplicarlo, y por eso sacaron el foco del tema golosinas, para reconvertirlo en un hipermercado.

Luego comenzó la apertura de nuevas cuentas y surgió Super a. "Quisimos ocupar un espacio que no se estaba explotando en el interior, en Mendoza particularmente y sí lo veíamos en las grandes ciudades: Eran los formatos de cercanía o supermercados pequeños. Ahí nació Super a. En el 2016, inauguramos nuestra primera sucursal en Chacras"

La explosión de los negocios de cercanía

El formato se expandió con la pandemia, casi como la venta de alcohol en gel y barbijos. Cada vez más gente quería ir a comprar cerca de su casa y alejarse de las grandes superficies.

Matías Abraham dueño de super a (3).jpeg

“La pandemia vino a acelerar algunos cambios que nosotros ya veíamos que se venían, uno de los motivos era el surgimiento del e-comerce, que fue anterior al Covid, pero con estos cambios de costumbres se profundizó", contó Matías.

El beneficio del confinamiento para la venta de alimentos y bebidas en pequeños negocios y por delivery fue claro.

"Pudimos mantenernos abiertos cuando hubo muchos negocios que tuvieron que cerrar. Al ser esenciales trabajamos todo el tiempo. Por otro lado, se nos abrieron muchos espacios y tuvimos posibilidad de instalarnos en lugares en los que se desocuparon locales, como sucedió en la Arístides, en la que nos instalamos en donde estuvo el primer restorán, el tradicional Palenque".

Cambio de hábitos en los consumidores

Por otra parte, la existencia de los negocios de cercanía viene creciendo conforme el poder adquisitivo de la gente se viene desplomando.

"Esto de ir y cargar un carro con un pedido correspondiente a un mes, como hacían nuestros padres, no se ve más", ejemplificó.

También destacó que hasta los formatos de familias han cambiado: ahora hay muchas familias chicas, que compran lo que necesitan en el día y también así el stock de los hogares: estos cambios se han dado desde hace siete u ocho años, pero a partir del 2020 se intensificaron.

"Ya nadie va y compra diez latas de arvejas, o de duraznos, o un pack de yogures. Ahora se compra lo que se va a consumir y nada más. No hay “almacenaje” como era costumbre en las casas de nuestra infancia"

Trabajo y proyectos en equipo

Además de ser un negocio familiar, hay un gran equipo de gente detrás de las unidades de negocios de Alto Ahí, Blow Max y Super a para hacerlas funcionar. De allí surgen ideas, nuevas oportunidades y se amplía el horizonte de negocios.

Comenzaron en la zona de Chacras de Coria y Vistalba, donde la gente rechazaba la posibilidad de abrir grandes supermercados. Luego se abrieron sucursales en el centro, en calle Godoy Cruz, en la Quinta Sección, en calle Arístides y otro en Agustín Álvarez. Otro local en San Martín y San Lorenzo. Estamos muy sectorizados, apuntamos a Chacras y Vistalba y el Centro.

Creo que nuestro formato aún no está muy desarrollado, hay cadenas como Día, como Carrefour con el modelo “exprés”, que están desarrollados en grandes ciudades, como CABA, y en el interior no, y nosotros venimos a cubrir este espacio que ellos dejan.

Está claro que el crecimiento del negocio de cercanía no puede desperdiciarse y actualmente, la familia Abraham y el equipo de trabajo que conforman tienen en carpeta armar una franquicia del formato Super a, no solo para Mendoza, sino para todo el país.

Temas relacionados: