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La arquitecta mendocina que ganó un premio internacional por interiorismo de una prestigiosa bodega

Luisa Yanzón fue distinguida con el Iconos del Diseño 2023, por el diseño de interior de Anaia Wines. La bodega ya había obtenido el oro mundial por su arquitectura

El último de estos galardones lo obtuvo la arquitecta mendocina Luisa Yanzón –hija de los reconocidos arquitectos Eliana Bórmida y Mario Yanzón, de B&Y Arquitectos- quien fue la creadora del interiorismo de la bodega.

La arquitecta obtuvo el Iconos del Diseño 2023, una distinción que otorga Architectural Digest AD, la plataforma de revistas de Condé Nast y Vogue y que es muy importante en la arquitectura de interiores a nivel internacional.

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Luisa Yanzón pertenece a una familia de reconocidos arquitectos: sus padres son Eliana Bórmida y Mario Yanzón, pero ella posee su impronta personal que le dio un peso propio en el interiorismo internacional.

Luisa Yanzón pertenece a una familia de reconocidos arquitectos: sus padres son Eliana Bórmida y Mario Yanzón, pero ella posee su impronta personal que le dio un peso propio en el interiorismo internacional.

Anteriormente, la distinción para esta bodega la obtuvieron los profesionales que realizaron el proyecto arquitectónico, Gabriel Japaz y Pablo Guerra, quienes obtuvieron el oro mundial de The Great Wines Capitals (GWC) en 2022.

Diario UNO dialogó con la premiada autora del interiorismo de Anaia, quien destacó lo que quiso reflejar en este trabajo, que finalmente fue el motivo por el que obtuvo este galardón internacional.

El desafío de amalgamar estética con funcionalidad

Yanzón destacó que el premio que obtuvo fue por la categoría interiorismo, y por tratarse de un espacio de una empresa, no solo está respondiendo al sentido estético y apuntado meramente al turismo, sino que también responde a la funcionalidad y a la imagen de marca.

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La casa de huéspedes de Anaia Wines, obra de Luisa Yanzón.

La casa de huéspedes de Anaia Wines, obra de Luisa Yanzón.

“Para nosotros fue un desafío muy interesante poder traducir la imagen de marca en espacio habitable, dividido en dos temas, muy fuertes y muy diferenciados”, destacó la profesional.

Estos eran, por un lado, la bodega, relacionada con turistas y visitantes cuyo diseño está enfocado en el vino, y el otro el espacio de la casa, que no tiene como finalidad la venta de vinos, sino también al disfrute de Mendoza, el paisaje y el entorno de esta bodega.

Yanzón, experta en acercarse al entorno

Acerca de por qué eligió los materiales como la madera, la chapa, el vidrio y los colores de los muros, que se amalgaman con el paisaje vitivinícola y cordillerano de Agrelo, Siempre el acercamiento al interiorismo Luisa lo relaciona con un acercamiento al paisaje, pero también a la cultura, costumbres e identidad de los lugares que diseña.

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El living de la bodega Anaia Wines tiene una visión panorámica de los viñedos y el cielo mendocino.

El living de la bodega Anaia Wines tiene una visión panorámica de los viñedos y el cielo mendocino.

“Esto no lo hago solo en Mendoza, sino que es el aprroach que elijo tener y que pongo en práctica en los lugare en donde trabajo: la costa, la Patagonia, o el Ecuador. Me gusta pensar en donde estoy, tanto relacionado con el paisaje como con la cultura, con los usos y costumbres”.

Anaia y la presencia del paisaje también en el interior

En el caso de la bodega Anaia, Yanzón contó que fue muy fuerte la presencia del paisaje, pero también la arquitectura tuvo como impronta la de querer expresar los movimientos tectónicos, como la cordillera, los sedimentos, las distintas texturas de la tierra.

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El living de Anaia Wines, con los viñedos de fondo.

El living de Anaia Wines, con los viñedos de fondo.

“Esta fue una de las cosas que quise acentuar en el interiorismo, la cáscara me la entregaron muy neutra, el aporte fue de materialidad y también hicimos algunos cambios arquitectónicos”

Las marcas personales de Luisa Yanzón en Anaia

Una de las ideas que esta arquitecta tuvo, fue la de que Anaia pudiera lograr que el paisaje fuera parte del espacio interior. Esto lo consiguió colocando el ventanal con visión panorámica a los viñedos, pero en un entorno confortable, en el que se disfrutar el vino.

“Lo que hicimos fue liberar la ventana principal, que antes tenía un espacio frente al cual habían colocado una escalera de caracol. hacerla apaisada, que tiene la vista panorámica que se daba naturalmente. Le propusimos a los arquitectos mover la escalera que estaba contra esa ventana y que la colocaran contra el muro este, que no tiene ventanas, para dejar esa visión liberada”

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Triángulos incorporados al diseño interior de Anaia Wines, hacen referencia a la náutica, una de las pasiones del dueño del lugar, Osvaldo del Campo.

Triángulos incorporados al diseño interior de Anaia Wines, hacen referencia a la náutica, una de las pasiones del dueño del lugar, Osvaldo del Campo.

Otro acierto fueron las lámparas, en las que se reflejan las etiquetas de los vinos de Anaia.

Pero, además, Yanzón logró captar algo del espíritu de los dueños de la bodega, que no guarda similitud con el mundo del vino. Ellos están relacionados con la náutica y lo que la arquitecta logró fue incorporar esa pasión al resto diseño interior de la bodega. Lo hizo a través de triángulos que se colocaron en uno de los muros del living.

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El desafío fue reflejarlo con la misma estética y con la misma materialidad de la bodega, porque era muy fuerte el tema andino, de las placas tectónicas, de la montaña. Pero con la liviandad del viento. Eso fue lo que dio como resultado el mural.

“El interiorismo que nosotros hacemos comprende y va más allá de la decoración y el equipamiento de color. Es arquitectura interior, va relacionada con toda la vivencia espacial, que va más allá de cómo se equipa el lugar, tiene en cuenta la materialidad, cómo uno se mueve dentro del espacio, cuáles son los ejes, qué es lo que uno está mirando, que es lo que uno tiene que acentuar, y qué es lo que tiene que disuadir”.

Entender al cliente trabajando con libertad

Tener una lectura de las necesidades y de la identidad y traducirlo en espacios y equipamiento. Ese es el principio que movilizá a Yanzón.

En el caso de Anaia, la arquitecta logró captar el espíritu aventurero, pero también innovador del dueño de la bodega, Osvaldo del Campo y de su esposa, Patricia Serizola. A ella, la arquitecta mencionó como “una persona muy libre, a la que le encanta trabajar en equipo”.

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El diseño es industrial y funcional en el sector de los

El diseño es industrial y funcional en el sector de los "mates de concreto", una creación del dueño de la bodega, Osvaldo del Campo, son los tanques donde descansa el vino.

De hecho, Patricia es sommelier y una enamorada del mundo del vino, y respaldó a la arquitecta en sus propuestas.

“Yo propuse que las lámparas fueran un reflejo de las etiquetas de los vinos, y a Patricia la idea le encantó. Esa libertad que ella nos otorgó para poder crear y materializarlo, eso es vivir sin prejuicios, no te lo dan todos los clientes, es muy gratificante trabajar con una persona así”.

A pesar de que se la relaciona directamente con el interiorismo de bodegas, los trabajos de Luisa Yanzón son mucho más amplios, se dedica a hotelería y a residencias, en distintas partes del mundo.

Lo que sí puntualizó es que el interiorismo de bodegas no siempre tiene que ver con el turista o visitante, sino que hay un interiorismo industrial que no tiene que ver con lo estético, sino con la funcionalidad de estos espacios.