Al norte de Valparaíso, cerca del límite con Coquimbo, hay un pequeño asentamiento costero que recibe el apodo de pueblo fantasma por su baja densidad poblacional y la quietud que reina fuera de los fines de semana o la temporada estival. Pero pocos saben que es ideal para practicar buceo en Chile.
Este pueblo se extiende a lo largo de una extensa playa de arena y roqueríos, con casas dispersas y cabañas que parecen abandonadas en la mayoría del año. A 137 kilómetros al norte de Viña del Mar, su acceso por la ruta 5 norte lo hace de fácil acceso. Sobre todo si lo que se busca es una aventura debajo del agua.
El pueblo para hacer buceo en Chile
Este pueblo es Pichicuy, perteneciente a la comuna de La Ligua. Con una caleta de pescadores activa y una playa grande que se extiende por varios kilómetros, destaca por su tranquilidad y por ser un destino especializado en deportes acuáticos. La playa principal es extensa, limpia y con aguas que varían entre tranquilas y con oleaje apto para surf, pero su mayor fama proviene del buceo.
El pueblo cuenta con un centro de buceo PADI único en la zona, que ofrece cursos, especialidades y salidas a puntos submarinos para todos los niveles, desde principiantes hasta avanzados. Las playas de Pichicuy son ideales para el buceo gracias a la presencia de corales de agua fría, jardines de esponjas, flora y fauna marina diversa que no se encuentra fácilmente en otras partes de Chile.
Bajo el agua hay coloridos paisajes con peces, invertebrados y formaciones rocosas que crean un ecosistema rico, favorecido por la corriente de Humboldt. En el pueblo hay puntos de inmersión accesibles desde la caleta o en bote, incluyendo zonas con lobos marinos ocasionales y variedad de especies. Además de buceo, la playa grande atrae surfistas por sus olas constantes de tipo beach break con buenos tubos, mientras que la caleta pequeña es más apta para baño familiar.
Justamente la economía del pueblo se basa principalmente en la pesca artesanal y el turismo de aventura. Los pescadores ofrecen mariscos frescos, y hay opciones gastronómicas básicas en la caleta con platos como pescados fritos o empanadas de mariscos. Existen cabañas y alojamientos sencillos cerca de la playa, algunos asociados directamente al centro de buceo, lo que facilita paquetes que incluyen equipo y guías.






