Muchos turistas que se dirigen rumbo a Viña del Mar por la Ruta 68 pasan por una ciudad que no siempre recibe la atención que merece. Este pueblo se encuentra a mitad de camino, aproximadamente a 30 antes de la costa chilena. Es una comuna de la Región de Valparaíso con más de 50.000 habitantes, conocida históricamente por su producción agrícola y cementera, pero que en los últimos años ha ganado relevancia por su oferta comercial.
Muchos asocian este pueblo solo con fábricas sin saber que cuenta con centros comerciales modernos y bien equipados para hacer compras. Por eso, cada vez más, las personas que aprovechan el verano para pasar unos días en la costa pacífica también suelen detenerse aquí para hacer compras antes de llegar a la playa o al regreso a casa, ya que ofrece precios más competitivos que en Viña del Mar o Valparaíso.
El pueblo para hacer compras en Chile
Se trata del pueblo de La Calera. El principal punto de interés comercial es el Mall Open La Calera, un centro a cielo abierto que incluye tiendas de marcas reconocidas como Falabella, Paris, Ripley, Adidas, Nike, H&M, junto con supermercados Jumbo y Líder. Cuenta con patio de comidas amplio, cines Cinemark, zonas de juegos para niños y estacionamiento gratuito. Otro mall importante es el Portal La Calera, más tradicional pero con buena variedad de locales, farmacias, bancos y servicios. Estos centros permiten hacer compras de ropa, tecnología, hogar, alimentos y regalos sin tener que llegar hasta los malls de Viña del Mar o Reñaca, donde los precios suelen ser más altos y el estacionamiento más complicado.
Además de los malls, el pueblo tiene una oferta complementaria de supermercados grandes (Tottus, Unimarc), ferias libres y comercios locales que venden productos frescos a buen precio. Es común que familias que se alojan en Concón, Cachagua o Papudo pasen por aquí en el trayecto para abastecerse de todo lo necesario. La ubicación en la Ruta 68 facilita el acceso directo, con salidas bien señalizadas y estacionamientos amplios, lo que hace que la parada sea práctica y sin desvíos mayores.
Este pueblo de Chile mantiene un perfil mixto: residencial, comercial e industrial. El centro histórico conserva edificios antiguos y una plaza principal con servicios municipales, mientras que los alrededores agrícolas siguen produciendo tomates, paltas y hortalizas que se venden en los mercados locales.
Este pueblo en el camino a Viña del Mar se ha convertido en una opción conveniente para combinar viaje con compras eficientes. Sus malls modernos, precios accesibles y fácil acceso desde la autopista lo posicionan como parada estratégica para quienes van o vuelven de la costa. Poco a poco, más viajeros lo incorporan a su ruta habitual, aprovechando que ofrece lo mejor del comercio sin las aglomeraciones de las ciudades playeras.





