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El país de América del Sur que siguió el ejemplo de Dinamarca y hoy la supera en generación de electricidad renovable

Inspirado en el modelo de Dinamarca, este país de América del Sur se posiciona como líder mundial con un modelo energético sotenible

Dinamarca suele ser considerada un referente mundial en energías renovables gracias a su fuerte desarrollo de la energía eólica. Sin embargo, un país de América del Sur logró ir un paso más allá al generar casi toda su electricidad a partir de fuentes renovables

Este país de América del Sur es una de las grandes potencias energéticas verdes del mundo. Se trata de Uruguay, cuya transformación energética tomó como inspiración el modelo danés.

Por qué este país de América del Sur logró superar a Dinamarca en generación de electricidad renovable

El físico e ingeniero uruguayo Ramón Méndez Galain, quien lideró la transición energética de este país de América del Sur a partir de 2008, estudió en detalle la estrategia aplicada por Dinamarca para diseñar un sistema adaptado a las condiciones de Uruguay.

En el caso de Dinamarca, la intermitencia del viento se compensaba mediante la conexión con las centrales hidroeléctricas de Noruega, que suministraban electricidad cuando la generación eólica disminuía. Uruguay decidió replicar esa lógica, pero utilizando sus propios recursos: convirtió sus represas hidroeléctricas en una especie de "batería natural". Cuando el viento sopla con fuerza, la energía proviene de los parques eólicos, cuando disminuye, las represas aumentan la generación para mantener estable el suministro.

El modelo que permitió a Uruguay generar casi toda su electricidad con fuentes renovables

Para que este sistema funcionara de manera eficiente, científicos uruguayos desarrollaron un software de inteligencia meteorológica capaz de predecir con horas de anticipación la intensidad del viento en cada parque eólico. Gracias a esta herramienta, es posible coordinar con precisión el funcionamiento de los molinos y de las centrales hidroeléctricas.

Mientras Dinamarca consolidó su transición energética a lo largo de varias décadas, Uruguay aprovechó que la tecnología eólica ya había alcanzado un alto nivel de desarrollo comercial. Esto le permitió pasar de que la energía eólica representara apenas el 1% de su matriz eléctrica a superar el 30% en solo cinco años, un ritmo de crecimiento que sorprendió incluso a especialistas europeos.

El éxito del modelo también convirtió a Uruguay en un exportador de energía. En períodos de abundante viento y disponibilidad de agua en sus represas, el país llegó a exportar alrededor del 8% de la electricidad que producía hacia Argentina y Brasil, consolidándose como uno de los líderes regionales en generación de energía renovable.

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