Un basural en Nueva York se convirtió en el escenario de uno de los proyectos de restauración ecológica más ambiciosos del mundo. Se trata de transformar el que durante décadas fue el vertedero más grande del planeta en un gigantesco parque público.
El basural más grande del mundo será transformado en un parque gracias a una técnica sin igual
Este basural de Nueva York será convertido en uno de los parques urbanos más grandes del mundo, marcando un hito en restauración ecológica

La historia comenzó en 1948, cuando la ciudad de Nueva York inauguró el vertedero de Fresh Kills, en la costa oeste de Staten Island, una zona que por entonces todavía no había experimentado un gran desarrollo urbano. Apenas siete años después, en 1955, era considerado el mayor basural del mundo debido al enorme volumen de residuos que recibía a diario.
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El basural más grande del mundo se transforma en un futuro parque
Con el paso del tiempo, el basural siguió creciendo. Para 1991 era el único vertedero de Nueva York que recibía residuos domiciliarios y permaneció en funcionamiento hasta marzo de 2001, cuando finalmente fue clausurado tras décadas de actividad.
Lejos de abandonar el basural, las autoridades impulsaron un plan para darle una nueva vida. El proyecto forma parte del Plan Maestro de Freshkills Park, diseñado por la firma de arquitectura paisajística Field Operations. Su objetivo es convertir el antiguo basural en un enorme centro dedicado a la ecología, la recreación y la investigación científica, dejando atrás el pasado contaminante del lugar.
¿Cómo planean revertir la situación de este basural?
Para lograr crear el parque, los ingenieros desarrollaron un sofisticado sistema de aislamiento sobre la montaña de residuos. Primero compactaron la basura y colocaron una red de tuberías que capturan el gas metano generado por su descomposición, el cual se aprovecha para producir electricidad. Luego instalaron una gruesa geomembrana impermeable que impide tanto la liberación de gases hacia la superficie como la filtración del agua de lluvia, evitando la formación de líquidos contaminantes.
Sobre esa barrera añadieron capas de drenaje y varios metros de tierra limpia, donde comenzaron a restaurar el ecosistema con praderas de especies nativas. Además, el basural es monitoreado de forma permanente mediante tecnología satelital para detectar cualquier movimiento del suelo y garantizar la seguridad de los visitantes. La apertura del parque se realiza por etapas y, según el cronograma oficial, la transformación de Freshkills Park estará completamente terminada entre 2035 y 2036.