El número de mendocinos que en diciembre pidió licencia por enfermedades de largo tratamiento fue 12.966, cifra que triplicó las licencias que, por igual causa, se habían solicitado en el mismo mes de 2014.
Pero no es el récord. En septiembre del año pasado las licencias por ese tipo de patologías largas, que en muchos casos duran hasta un año, habían trepado a 17.721.
Esa es sólo una de las razones por las que el nuevo gobierno escolar de ha decidido salir al cruce del gran ausentismo con un premio económico a los docentes que no falten.
El director general de Escuelas, , ha dicho que hoy no existe una jerarquización real que valore a quien esté en el aula y que por eso buscan un aliciente para el docente que protagoniza el hecho educativo.
Lo que se intenta es que no sea lo mismo para el trabajador docente presentarse a trabajar que dejar el grado sin la maestra o el profesor.
No se trata, ha dicho la gestión, de no respetar el derecho a estar enfermo, sino de ir acotando a los que se aprovechan de los vericuetos de la burocracia y cierta laxitud en los controles para extender esas licencias más allá de lo necesario (muchas veces, con el aval de médicos amigos), algo que ya se ha comprobado en otras actividades laborales, tanto en el Estado como en la esfera privada.
Pero no sólo eso. Se busca que el docente que no apela a esas artimañas y que siempre pone por encima su obligación para con los niños sienta que el Estado está de su parte.
En la actualidad el incentivo docente es un ítem que lo cobra desde el que dicta clases hasta el que tiene una tarea administrativa. Y cualquiera sabe que no es la misma responsabilidad tener 30 niños a cargo que desempeñarse en una oficina.
Y para los que dicen que esto es una idea liberal o de derecha, hay que recordarles que fue la propia Cristina Fernández de Kirchner quien lanzó en 2014 una propuesta tendiente a premiar con un plus económico la "presencia pedagógica", algo que no prosperó porque la CTERA la consideró una medida "extorsiva".
El tema está instalado y sería bueno que la sociedad se expresara libremente al respecto.
