Comenzó a funcionar en el Centro Cultural Le Parc, ubicado en Guaymallén, una singular escuela de verano destinada a niños carenciados de la zona.
Gira bajo el nombre de Verano de Culillos y tiene la particularidad de incluir en el patio de ese complejo -a falta de piscinas tradicionales- una decena de piletas de lona tipo Pelopincho.
La decisión ha generado la consiguiente polémica y no porque se esté en desacuerdo con el funcionamiento de un espacio de esparcimiento veraniego para 300 niños, a los que además se les harán controles médicos, y que asistirán a representaciones de títeres y de teatro.
El aspecto que genera dudas podría sintetizarse en algunas de las siguientes preguntas.
Por ejemplo: ¿para qué están los organismos estatales de Desarrollo Social y de Deporte de Mendoza o las áreas específicas de los municipios?
¿Debe la Secretaría de Cultura de Mendoza, de la que depende el Le Parc, realizar trabajos que no le competen?
¿No será una forma de promocionar a funcionarios, en este caso, al titular de la Secretaría aludida, Diego Gareca, o a la titular del Le Parc, Viviana Beinat, en funciones que le dan más "chapa" social a sus labores? Por algo los gobiernos están divididos en ministerios que se ocupan de temas específicos.
El Le Parc es uno de los mejores complejos culturales del país al que este Gobierno parece no haberle encontrado aún una solución integral para que funcione a pleno como tal, no como escuela de verano. ¿Donde están, por ejemplo, los camarines para que los chicos se cambien y se higienicen?
Cuando Cornejo asumió la gobernación, se detectó que la administración de su antecesor Francisco Pérez había pagado altos precios por el alquiler de equipamiento como luces y sonido, razón por lo que hizo caer esas contrataciones. Pero esas salas no cuentan aún con el debido equipamiento.
Las buenas intenciones suelen empedrar muchos caminos. Pero no todos estos senderos llevan al cielo.
FUENTE: borrar



