Editorial Martes, 21 de agosto de 2018

El Aguantadero

Mientras hay empresarios que admiten haber coimeado, en el Senado tapan el cielo con las manos.

"El Senado de la Nación debe dejar de ser un aguantadero".

Esa es la frase con la que se ha motorizado desde sectores del oficialismo una marcha prevista para este martes por la tarde frente al Congreso y en varias ciudades del país.

La movilización busca ejercer presión social para que este miércoles no vuelve a ocurrir en la Cámara Alta lo que sucedió la semana pasada cuando el kirchnerismo y otros sectores del peronismo se negaron a dar el quórum para que se tratara el requerimiento de la Justicia tendiente a allanar las propiedades de la actual senadora nacional y ex presidenta de la Nación Cristina Kirchner en el marco de las acciones por la causa de los cuadernos de las coimas.

En la sesión del Senado de mañana ese requerimiento judicial volverá a estar en el temario.

Con muy poco tiempo de antelación los diputados oficialistas Graciela Ocaña y Waldo Wolf utilizaron las redes sociales y llamaron a la marcha denominada del #21A para reclamar por el desafuero de Cristina y la aprobación de la ley de extinción de dominio, tendiente a que los bienes apropiados de forma ilegal o el dinero fruto de las coimas puedan recuperarse.

La diputada Ocaña le dijo a A24.com que "estos dos temas (el desafuero y la ley de extinción de dominio) pueden ayudar a que la causa tenga el impulso definitivo. Porque si la principal acusada tiene fueros, después va a ser imposible actuar. Es una oportunidad histórica para los senadores de demostrarlo".

La Casa Rosada ha tratado de guardar las formas ante esta convocatoria. En representación del Ejecutivo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tomó distancia de la marcha y anticipó que no formará parte de ella: "Al ser Gobierno, nosotros no podemos salir a apoyar a un juez o un fiscal. Ellos tienen que trabajar en lo que deben".

El aguantadero es un sitio que les sirve de protección a las personas que deben esconderse porque tienen deudas con la Justicia.

En un país donde los propios empresarios de la construcción citados en los cuadernos de las coimas están admitiendo ante la Justicia la veracidad de los escritos del chofer Centeno, asumiéndose como coimeros, es increíble que algún sector de la clase política del Congreso insista en tratar de tapar el cielo con las manos.