Editorial Martes, 21 de noviembre de 2017

Derechos vulnerados

Este sábado se cumplirá un año de la denuncia de abusos sexuales a chicos y chicas en el Próvolo de Luján.

Esta semana se concretarán diferentes actividades para conmemorar un nuevo aniversario -el 28- del Día Universal del Niño, la Niña y el Adolescente. No se trata de una jornada más, teniendo en cuenta los numerosos casos de abuso infantil que existen en Mendoza y que no paran de crecer año a año.

Las estadísticas lo dicen todo: se investigan entre seis y ocho hechos de estas características por día en Mendoza, luego de recibir una denuncia.

La cifra es preocupante para las autoridades y no es para menos, considerando quiénes son los protagonistas de esta problemática. Desde que se creó, en el 2008, el Equipo para el Abordaje del Abuso Sexual Infantojuvenil, del Poder Judicial, ha ido monitoreando el crecimiento de estos casos que pasaron de tres o cuatro en ese entonces, luego a cinco hasta los ocho actuales.

En este contexto, llama la atención que la mayoría se produce en el Gran Mendoza. Quizás por ello, Godoy Cruz y Las Heras sean esta vez los principales escenarios donde se desarrollará el cronograma oficial de festejos para recordar la protección y promoción de los derechos que tienen los niños y adolescentes.

Un 20 de noviembre de 1959 se declaró la jornada universal y 30 años más tarde la Convención sobre los Derechos del Niño fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual se aplica a todo ser humano de menos de 18 años. Se trata de un conjunto de artículos -54 en total- que contemplan cada uno de los derechos que los asisten.

El Congreso de la Nación ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño el 27 de septiembre de 1990 mediante la ley 23.849 y la Asamblea Constituyente la incorporó al artículo 75 de la Constitución en agosto de 1994.

Así, se sancionó por primera vez una norma que trata a niñas, niños y adolescentes como personas con derechos que antes sólo eran para los adultos, como la libertad de expresión, de opinión, de asociación y de participación.

Un tratado que incluye un conjunto de derechos que fueron violados por completo en el instituto Antonio Próvolo, de Luján, a donde asistían chicos hipoacúsicos, quienes fueron maltratados y abusados sexualmente.

Suman una veintena de víctimas y entre los acusados hay dos curas y dos monjas, además de personal jerárquico y administrativo.

El descubrimiento de este aberrante hecho cumplirá este sábado un año y aún la investigación sigue abierta. Toda la sociedad espera su pronta resolución y que los culpables purguen su pena en la cárcel.

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