Editorial Miércoles, 26 de abril de 2017

Cimbronazo con el jefe de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires

Sólo cuatro meses estuvo en el cargo el jefe de la nueva policía de la Ciudad de Buenos Aires. Ya está preso.

Cuatro meses es lo que logró permanecer en el cargo del jefe de Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un uniformado de quien se decía que tenía un pasado sin mácula.

José Pedro Potocar -de él se trata- ya está preso y la Justicia lo investiga como presunto jefe de una red dedicada al cobro de sobornos a comerciantes a cambio de seguridad.

Esto ha significado un cimbronazo para la administración del jefe de Gobierno, el macrista Horacio Rodríguez Larreta, y para el difícil proceso de transición entre la Policía Federal y la nueva Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

La causa se remonta a 2015, antes de la creación de la Policía de la Ciudad, cuando el citado Potocar era director general de Comisarías de la Policía Federal.

En declaraciones a una radio porteña, el acusado proclamó entre lágrimas su inocencia. Potocar poseía una extendida fama de honesto entre sus colegas, un mérito que le valió el cargo de jefe de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires cuando se decidió el traspaso de 19.500 hombres de las fuerzas federales.

Curados de espanto con la "Maldita Policía" de la provincia de Buenos Aires y con las prácticas corruptas de un sector de la Federal, el macrismo intentó empezar de cero tratando de achicar al máximo los casos de malas artes en la fuerza.

Rodríguez Larreta se mostraba políticamente conforme al haber podido concretar con éxito la demorada puesta en marcha de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, algo que debió haberse realizado hace una década, pero que el kirchnerismo demoró con intenciones políticas para poder seguir teniendo poder, a través de la Federal, sobre el Gobierno porteño, que durante dos períodos condujo el hoy presidente de la Nación, Mauricio Macri.

La Justicia dice tener documentación con anotaciones muy detalladas de cómo funcionaba el sistema de cobro de sobornos en el que habría intervenido el acusado.

A eso se sumó la declaración de dos subcomisarios, ya detenidos, que vincularon a Potocar como líder de la red de sobornos.

En octubre del año pasado, Rodríguez Larreta había prometido "tolerancia cero para casos de corrupción", para eso puso a más civiles en el manejo del dinero y acentuó el control disciplinario de sus hombres.

Habrá que ver si el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires mantiene el coraje político para desarmar cualquier otro intento de corrupción policial.

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