Japón, la tercera economía del mundo, lucha para estabilizar el sobrecalentamiento de una planta nuclear tras ser azotado el 11 de marzo por un terremoto y posterior tsunami, que estremeció a los mercados globales y generó una enorme intervención en las plazas cambiarias del Grupo de los Siete países más ricos del mundo.
“Tomará algo de tiempo reconstruir, pero no cambiará el futuro económico de Japón”, dijo Buffett el lunes en una visita a una fábrica de Corea del Sur gestionada por una compañía que controla uno de sus fondos.
Explicó que “frecuentemente, algo inesperado como esto, un evento extraordinario, crea realmente una oportunidad de compra. Yo he visto que pasa en Estados Unidos, he visto que pasa en el mundo. No creo que Japón sea una excepción”.
Buffett encabeza Berkshire Hathaway Inc, que tiene sustanciales inversiones en seguros y empresas de servicio público a nivel mundial. Los mercados japoneses permanecieron cerrados el lunes.