Una familia mendocina requirió de no menos de $41 mil para no ser considerada pobre y más de $15 mil para no caer en la indigencia. Las cifras fueron dadas a conocer este martes por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones de Económicas del Gobierno de Mendoza. A nivel nacional, los números son más altos y suben a $47.215 y $19.430, respectivamente.
Durante septiembre, los costos de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) sufrieron un incremento con respecto al mes anterior. El primer indicador determina la línea de la pobreza y a través del segundo se establece la indigencia, ya que este último representa el gasto en promedio para saciar las necesidades nutricionales.
En Mendoza, para un hogar tipo 2 -que incluye a dos adultos y dos menores- para poder acceder a la CBT se tuvo que invertir $41.451,86, lo que representó una suba mensual del 2,92% y, en lo que va del 2020, acumuló aumentos del 24,31%.
Con respecto a la CBA, la misma tuvo un valor de $15.965,97, lo que también significó un alza del 2,92% mensual, sin embargo, desde que inició el 2020 acumula un incremento del 26,23%.
Números nacionales
Desde el INDEC también dieron a conocer los datos de ambos indicadores.
Una familia de cuatro integrantes necesitó un ingreso de $47.216 en septiembre para no ser considerada pobre, informó el INDEC. Así, la Canasta Básica Total (CBT), conformada por alimentos y artículos de primera necesidad, registró en septiembre una suba del 3,8% y acumuló en un año un alza del 35,7%.
Por su parte, la canasta que mide el nivel de indigencia se ubicó durante septiembre en $19.430, también para una familia de cuatro integrantes. En este caso, la Canasta Alimentaria experimentó en septiembre un alza del 3,4% y registró en un año un incremento del 39,6%.



