Vuelve la volatilidad en el mercado energético a casi 2 meses de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. El petróleo se afianzó otra vez por encima de los U$S100 producto de otro aumento de precio luego de que Donald Trump reafirmara que mantendrá el bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz.
Trump dijo que el estrecho de Ormuz está "sellado herméticamente" y el petróleo subió 1,3%
Tras otro aumento, el barril de petróleo Brent llegó a los U$S103. Aunque la tregua es frágil y las negociaciones siguen, Trump reafirmó el bloqueo
Trump aseguró que el estrecho por el que pasa más del 25% de todo el crudo que demanda el planeta está "sellado herméticamente". De inmediato, los mercados reaccionaron con un alza del valor del barril Brent, que también se una referencia para Agentina.
En concreto, el barril de petróleo saltó 1,3% para llegar a cotizar a US$ 103. Según los analistas, esa alza podría volverse tendencia (como lo fue en marzo) de no haber avances en las negociaciones que se intentan entre los 3 países en Paquistan, y sobre todo si se rompe la frágil tregua en medio de la tensión en la zona y con bombardeos por parte de Israel.
El lunes había dado otro salto a raíz del secuestro de un buque petrolero de Irán por EEUU. Junto al fracaso de las primeras negociaciones, el precio del barril de petróleo subió 8% para situarse en los U$S101, aunque sigue lejos de los 111 que había alcanzado a principios de abril .
Más presión sobre el precio de los combustibles
Mientras tanto, el valor de los combustibles en Argentina se mantienen estables. Al menos hasta mediados de mayo.
Esto es consecuencia del congelamiento de precios dispuesto por YPF durante 45 días, luego de haber trasladado más del 22% acumulado de subas del petróleo a lo largo de marzo.
Sin embargo, si la volatilidad del petróleo (tanto Brent como WTI) sigue podría generar más presión sobre los valores en surtidor. Es que gran parte de la refinación local depende de las importaciones de nafta y diésel, que crece en épocas de déficit de producción.
Esto se explica por el esquema con el que opera la petrolera argentina: el PPI (Precio de Paridad de Importación), que se ajusta según el costo de importar combustible ya refinado, lo que está atado al precio del crudo, más fletes e impuestos locales.





