Análisis y opinión

Se acerca el final de las monedas estatales

Usando la Escuela Austríaca de Economía, el autor explica lo que está pasando y lo que va a suceder con el oro, la plata y el Bitcoin

Uno de los más grandes aportes de la Escuela Austríaca de Economía ha sido la teoría del ciclo económico, y dentro de ella, un aspecto medular es la teoría monetaria. Tanto Ludwig von Mises en su libro "La Teoría del Dinero y el Crédito" (The Theory of Money and Credit) primero, como Friedrich von Hayek en su libro "Teoría Monetaria y del Ciclo Económico" (Monetary Theory and The Trade Cycle) luego, afinando lo que ya había señalado Mises, han mostrado que la creación de dinero estatal por parte de los bancos centrales y sus gobiernos es la causa de la existencia de ciclos en la economía, es decir, no es endógena a su funcionamiento, como sostenían Keynes y sus discípulos, neoclásicos y monetaristas (hasta hoy incluso siguen cometiendo ese error).

Más allá del impacto como origen de ciclos en la economía, la creación de dinero estatal agrega un problema más, esto es, la desvalorización del capital que se posea en esas monedas; lo cual involucra una estafa lisa y llana por parte de los gobiernos para con sus ciudadanos, dado el curso forzoso que se les impone.

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Las monedas emitidas por los bancos centrales pasan por una etapa de cambios y crisis. Imagen ilustrativa.

Las monedas emitidas por los bancos centrales pasan por una etapa de cambios y crisis. Imagen ilustrativa.

Empecemos por el principio: qué es el dinero

El dinero es un instrumento intermediario de los intercambios (recordar las 3 i), nos decían mis profesores de economía, Benegas Lynch (h), Linares Benegas y Navarro Vilches, siguiendo a los austríacos mencionados arriba. Mi gran amigo y profesor Juan Carlos Cachanosky señalaba que el dinero es “la autopista por donde circulan todos los bienes y servicios de la economía”, también siguiendo a los austríacos.

Esto implica que el dinero es un mero instrumento de intercambio, pero debido a que no estoy realizando intercambios a cada minuto, es clave que ese dinero no pierda su valor mientras no lo uso para comprar o vender cosas.

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¿Qué es y para qué sirve el dinero?

¿Qué es y para qué sirve el dinero?

Todo lo mencionado evidencia que el dinero, para ser tal, debe cumplir con 4 funciones:

  1. Medio de intercambio aceptado por muchos: es su primera función primordial, ya que elimina las ineficiencias del trueque.
  2. Unidad de cuenta: es decir, servir como medida estándar para expresar el valor de bienes y servicios, y poder hacer comparaciones, análisis, etcétera.
  3. Reserva de valor: esto implica que, con el paso del tiempo, su valor no disminuya con relación a bienes y servicios futuros.
  4. Cancelatorio de deudas: esta función fue agregada por el economista Antal Fekete, de la nueva Escuela Austríaca de Economía y discípulo de Menger. Lo que dice esta teoría es que, a partir de la teoría de la liquidez de Menger, sólo se puede cancelar un pasivo (deuda) mediante un activo. Cuando voy a la panadería y compro pan (activo), paso a tener una deuda con el panadero y en el momento que hago el pago, lo hago con papel-moneda-estatal que es un pasivo, por lo tanto, no he cancelado la deuda, ya que le he pagado con otra deuda (emisión monetaria estatal). En síntesis, le he trasladado la deuda que el Banco Central tiene conmigo al panadero.

Si observamos lo que tradicionalmente se denomina dinero, esto es, la moneda estatal, verificamos que no cumple con esas funciones, por lo tanto, mal podemos llamarla dinero.

En efecto, cada vez menos es un medio de intercambio aceptado por muchos, ya que, cada vez menos personas las aceptan como medio de pago, y si la aceptan, tratan de desprenderse rápido de ella. En términos más científicos, la demanda de dinero transaccional cae.

Tampoco sirve como unidad de cuenta, debido a que se complica su uso para hacer cálculo económico, comparaciones, etcétera. Ni hablar de ser reserva de valor. Sólo para tener una idea, en términos de poder adquisitivo, si una persona guardó un dólar en una caja en 1913 (momento de la creación de la Reserva Federal de USA) hoy tiene U$S0,02 centavos.

Y finalmente, no hay forma de cancelar realmente una deuda con ese “dinero estatal”, ya que es un pasivo; es una deuda que el Banco Central tiene con las personas que los llevan en sus billeteras (recordar que el Banco Central contabiliza la emisión monetaria como un pasivo en su balance).

Oro, plata y Bitcoin sí son dinero

Dado todo lo anteriormente mencionado, el oro, la plata y el Bitcoin sí son dinero porque cumplen con las 4 funciones. En la antigüedad, el mercado siempre buscó un bien con el cual poder intercambiar bienes y servicios ya que el trueque era ineficiente y complicado. Se usó el tabaco, la sal (de ahí viene la palabra “salario”, porque se pagaba con sal) y muchos otros productos; pero el problema era que al ser perecederos, iban perdiendo su valor con el tiempo, es decir, no cumplían con la tercera función.

De ahí surgen el oro y la plata como moneda. Además de ser un bien, un activo, no perdían su valor con el tiempo. Modernamente sumamos el Bitcoin entre esos activos, ya que su formato y estructura lo hacen escaso (sólo hay BTC 21 millones) y útil (fácil para el intercambio) en el mismo momento, los 2 elementos necesarios para que algo sea valorado por la gente.

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Las criptomonedas son una de las grandes novedades del siglo XXI. Imagen ilustrativa.

Las criptomonedas son una de las grandes novedades del siglo XXI. Imagen ilustrativa.

Siguiendo entonces las enseñanzas de la Escuela Austríaca, mediante su teoría del ciclo económico y su teoría monetaria, lo que podemos observar es que con relación a las monedas estatales, su precio ha subido de manera muy notoria, o mejor dicho, la pseudo-moneda estatal ha bajado de valor.

Veamos algunos datos:

  1. En 2014 necesitaba BTC 672 para comprar una casa estándar en EE.UU., hoy necesito sólo BTC 5 para hacer la misma compra.
  2. En 2014 necesitaba 181 onzas Troy de oro para comprar la misma casa mencionada en el punto anterior, hoy necesito tan solo 86 onzas Troy para hacer la misma compra.
  3. Haciendo el mismo cálculo pero con plata, necesitaba en 2014 unas 11.200 onzas, mientras que hoy necesito 3.980 onzas.

La desvalorización de la moneda estatal ha sido tremenda. La estafa a los tenedores de esa moneda ha sido delictiva. Si los cálculos los hiciéramos con pesos argentinos, los presidentes del Banco Central (creado en 1935) deberían ser colgados en una plaza pública, si siguiéramos las sugerencias de Montesquieu y estuviéramos en su época.

Oro, plata y Bitcoin seguirán hacia arriba

Si utilizamos las teorías mencionadas, queda claro que el precio en moneda estatal (la que elijan) tanto del oro, la plata como el Bitcoin seguirán hacia arriba inexorablemente. Esto se debe a que los países centrales tienen un deficit fiscal que promedia 5% del su PBI.La deuda total en el mundo ya supera el 300% de un PBI mundial. Las tasas de interés están subiendo, por ejemplo la deuda de Japón a 40 años ya merodea 5% de tasa implícita, cuando hace unos años estaba en 1% (y sigue subiendo), lo que ha implicado el comienzo del desarme del “carry trade” que se hacía con ese mercado (tomaba deuda en Japón al 1% y colocaba esos fondos en otros mercados, por ejemplo, EE.UU., al 4%/5%).

A estos países y la mayoría del resto, cada vez les cuesta más “rollear” su deuda (cancelar los vencimientos actuales con nueva deuda a futuro), y los que lo pueden hacer, deben colocar deuda a un plazo cada vez más corto (EE.UU. por ejemplo, está colocando deuda a 2 años para cancelar deuda a 30 y a 10 años).

Pero el problema principal es que los gobiernos, en lugar de implementar un programa de baja de gasto público, para luego bajar la presión tributaria y hacer sostenible el pago de sus deudas, siguen haciendo lo mismo de siempre: aumentar el gasto y la deuda pública.

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El Bitcoin incrementó su valor de forma muy considerable en los últimos años. Imagen ilustrativa.

El Bitcoin incrementó su valor de forma muy considerable en los últimos años. Imagen ilustrativa.

La primera ministra de Japón ha propuesto aumentar el gasto público pero sin aumentar impuestos para no dañar la endeble economía japonesa. Trump intenta bajar impuestos pero le resulta complicado poder bajar el gasto en un porcentaje mayor por los lobbys en el Congreso. Lo mismo sucede en Europa, salvo alguna honrosa excepción como pueden ser Hungría y algo Polonia. Todo esto implica que el deficit fiscal seguirá alto y en algunos casos subiendo, pero al no poder subir impuestos y hacer caer más la economía, implica más deuda y/o más emisión monetaria.

A principios de 2023 les indicaba a mis clientes que armaran una reserva estratégica en oro, plata y BTC en sus finanzas personales y en sus empresas. Lo mismo propuse para Mendoza y su fondo de Portezuelo del Viento, y lo mismo para el presidente Milei (en este caso era más complicado por el desastre heredado). Hoy ya lo están haciendo empresas (Micro Strategy, Tesla,), ciudades-estados (Arizona, Texas, Kansas) y países (USA, China, Rusia, y el caso más cercano es El Salvador) y algunos inversores.

A manera de sugerencia (no es recomendación de nada) y usando las teorías señaladas, quizás sea el momento de tener en sus portafolios una reserva estratégica en estos activos, como cobertura de lo que se viene en el mundo. Y de paso, comienzan a incorporar conocimientos de la Escuela Austríaca para sus vidas personales y empresarias.

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