Los continuos movimientos del dólar y la inflación alta llevó al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a elevar las tasas de los depósitos a plazo fijo al 37%. En este contexto, los plazos fijos UVA podrían resultar más convenientes por la forma de ajuste de su tasa, basada en el índice CER. Además, una gran cantidad de ahorristas no pueden acceder a la moneda estadounidense y ponen el ojo en estas alternativas. Pero... ¿cuál conviene más?.

Para entender la actual situación, el Banco Central acaba de subir la tasa de interés de los plazos fijos unos 3 puntos porcentuales, a depósitos inferiores a montos de un millón de pesos. Pasó del 34% al actual 37% anual. Esta suba ocurrió porque descolocó al Gobierno el dato del Indec de la inflación de 3,8% de octubre, la cifra mensual más elevada desde septiembre de 2019 y que superó las proyecciones previas.

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El alza de precios registrada el mes pasado fue mucho más alta de lo que esperaban las autoridades, debido a que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza mensualmente el BCRA aguardaba el 3,2% para octubre. La misma encuesta estima 3,5% para noviembre y 4% de inflación para diciembre.

En todos los casos, el piso de incremento de precios proyectado por los economistas está por encima de la "nueva" tasa de interés que se paga para las colocaciones a plazo fijo a 30 días (período mínimo que exige tener depositados los fondos en el banco) y que es de 3,08% mensual (37% anual).

En síntesis, el ahorrista que busca proteger el poder de compra de sus ahorros se encuentra que una colocación tradicional le brinda un rendimiento negativo. Pierde con la inflación. Incluso, tomando los últimos datos, el ahorrista perdió en octubre un punto porcentual respecto a la suba de precios de dicho mes, ya que en ese lapso recibió 2,83% de tasa por esta colocación. De mantenerse la tendencia al alza, estaría también "en rojo" su rendimiento.

Plazos fijos UVA

El efecto de esta pérdida de atractivo que tendrán los plazos fijos comunes, es que un aumento inflacionario lleva a que se vuelvan más competitivos los plazos fijos UVA, que son los instrumentos que ajustan por el índice CER, que es el coeficiente de estabilización de referencia. Este es un indicador creado con el objetivo de ajustar el capital de depósitos y créditos por la variación de los precios de la economía.

Por consiguiente, los plazos fijos UVA aseguran que no se desvaloricen los ahorros en base a los incrementos de precios, por lo tanto podrían llegar a pagar 50% anual, si se confirman las proyecciones económicas inflacionarias para los próximos 12 meses.

La "contra" de los plazos fijos UVA y que desalienta a muchos ahorristas es que requiere encajar los ahorros en las entidades durante un mínimo de tres meses (90 días). Luego de este plazo de "estacionamiento", otorga una ganancia del rendimiento que tienen las UVA más 1% a 1,5% de premio.

"Si la inflación es 50% anual, esta herramienta va a brindar 51,5% de retorno anual", aclaró al sitio iProfesional Roberto Geretto, economista jefe del banco mayorista CMF.

¿Qué plazo fijo conviene: UVA o común?

Para Geretto, "es preferible el plazo fijo UVA porque la tasa que ofrecen los plazos fijos tradicionales no llega a compensar la inflación". En este punto el especialista justifica que se espera una inflación para los próximos 12 meses de 50% aproximadamente.

Sin embargo, aclara que el plazo fijo tradicional brinda una tasa del 37% TNA, "a pesar de la última suba dispuesta por el Banco Central para las colocaciones, igual la tasa ofrecida sigue estando por debajo de la inflación esperada", concluye.

En sintonía, el economista Andrés Méndez de AMF Economía, también destacó al sitio iProfesional que la tasa del plazo fijo tradicional está "resultando negativa, ya que la inflación supera a su rendimiento; mientras que el UVA te respeta la inflación, que se va sincerando en la medida en la que se reestablecen diversas actividades que no operaban en medio de la pandemia".