Muchos de los problemas que enfrenta la Argentina actual podrían superarse si no existiera de por medio ese dolor de cabeza llamado inflación. Un mal que años atrás las políticas de turno favorecieron para compensar el gigante gasto público y que resulta un viejo conocido de la realidad nacional.
Actualmente comienzan a surgir los debates y peleas por las paritarias y la tensión con algunos gremios sube porque nadie quiere perder. O volver a perder poder adquisitivo en su sueldo. Ahí están los bancarios, un gremio que gracias al lento traspaso de la fila del banco al home banking que hay en Argentina siguen manteniendo un poder que usan para presionar, además de que detrás de algunos están sus ideas políticas. Suman días de paro, frases inquietantes y eligen a gusto qué día parar. Pasará seguramente con otros gremios ya que la inflación es un cáncer que no deja dormir tranquilo a nadie y a esto se suma la decisión del gobierno nacional de no otorgar la "cláusula gatillo" que vendría a acomodar un eventual desfasaje entre el incremento salarial y la inflación acumulada.
En un informe de Focus Economics Consensus Forecast LatinFocus dado a conocer por La Nación, los analistas estimaron que la inflación llegará al 19,3% este año. La previsión más alta correspondió a la consultora FyE, con el 22,5%, seguida por Capital Economics, con el 21%, y la Fundación Capital, con el 19%.
El cálculo más optimista correspondió al banco Goldman Sachs, con el 17,6%, seguido por el Banco Galicia, con el 18%, y la consultora Abeceb y el Citigroup, con el 18,5%.
No ayuda en nada la desregulación del mercado de combustibles a la vista de los continuos incrementos. Me surge la inquietud de en qué estaba pensando el gobierno cuando concretó esa medida de dejar al libre albedrío empresarial este tema. En un imaginario juego de la oca, retrocedimos dos casilleros.
El presidente llegará el momento en que tenga que hablar sobre su promesa de "conmigo no será un problema la inflación", y reconocer que es imposible, al menos en estos cuatro años de gestión.