En una guerra comercial a escala planetaria, desde el sábado 5 de abril países con exportaciones a Estados Unidos afrontan una suba de aranceles. Otro reto para productos de Mendoza que buscan hacerse un lugar, con los precios como variable.
Los detalles del efecto de la suba de aranceles en EE.UU. sobre las exportaciones provinciales
Exportadores de vino, aceite de oliva y ajo se enfrentan al dilema de trasladar a precios el aumento de derechos que aplicó Estados Unidos. Los mayores aranceles frenan exportaciones
Saben que deberán hacerlo en mayor o menor medida. No es una decisión menor, dado que para varios productos trasladar ese diferencial de aranceles al precio final puede dejarlos fuera de juego.
Tras el fallido encuentro entre Milei y Trump durante la visita del presidente argentino al país del Norte, la expectativa de los exportadores en torno a un tratamiento preferencial para los bienes de la provincia se pinchó.
Sin embargo, algunos, incluso desde el mismo gobierno provincial, eligen ver el vaso medio lleno.
Aseguran que el 10% de aranceles "nos viene bien" dado que los europeos que compiten con los mendocinos pagarán no menos del 25%. Una mirada que no todos comparten, por eso empiezan a sacar sus cuentas sobre el eventual impacto.
El riesgo para exportaciones de vino en caída
Es el caso más representativo del impacto que la suba de aranceles en un mercado clave puede ocasionar. Para el comercio exterior de la industria vitivinícola, quizá el nuevo rumbo de la política económica de EE.UU. llegue en el peor momento.
En un negocio en crisis por la caída de demanda y el factor agregado de un precio poco competitivo, las exportaciones de vino no repuntan y vienen de caer 3,5% en el primer trimestre. Por eso el 10% puede ser un golpe duro de asimilar.
Hoy el vino carga con aranceles equivalentes al 1,5% sobre su valor actual, que promedia los U$S 4,20. El porcentaje que representa sobre ese precio el gravamen (suma fija por litro) y varía según el tipo de vino comercializado:
- vino fraccionado: U$S 0,063/litro
- vino espumante: U$S 0,198/litro
- vino a granel: U$S 0,140/litro
"Siendo una tarifa de suma fija por litro, impacta más sobre vinos de precios más bajos", dice un informe del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA) respecto a su efecto en el costo de importación y en un eventual traslado a precios.
Cómo juega la incertidumbre
Para el gerente general de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Carlos Fiochetta, "dado que no influimos en precios, una guerra arancelaria no es buena para Argentina. Si hay reciprocidad veremos qué pasa con el 30% de exportaciones que representa EE.UU., el principal consumidor de vino del mundo".
Por lo pronto, Fiochetta considera que si una operación se cerró antes del 5 de abril no debería pagar más arancel "y si se traslada a precios tampoco debería ser algo lineal porque se juega la competitividad del vino argentino".
Así, las decisiones están a la orden del día. De a poco, las empresas frenan algunas exportaciones a la espera de que Trump pueda reconsiderar la situación con Argentina.
Sucedió en los últimos días con el sector del mosto, que hasta ahora paga un duty de U$S 140 por tonelada (alrededor del 10% de su precio actual). Concretamente, embarques que no salen del puerto en medio de la incertidumbre.
Aceite de oliva, al límite
Sin duda, el aceite de oliva es otro de los productos sensibles a cualquier movimiento del mercado o, como en este caso, de la política comercial en EE.UU.
Como con el mosto y en parte el vino, es un producto expuesto a vaivenes de precio en el mundo. Por eso la preocupación en un mercado donde la tonelada cotiza apenas U$S 4000, casi 50% menos que en 2024 por la superproducción de España.
Según Armando Mansur, titular de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen), para el aceite de oliva de Mendoza asoma un escenario más optimista (y menos probable) y otro más complejo.
"Siempre que al aceite europeo no lo compensen con subsidios, habrá competitividad si todos pagan más aranceles. Pero España conserva ventajas en cuanto al costo del flete con Argentina, por su distancia con EE.UU.", afirmó.
El industrial expone los U$S 2.400 que cuesta el envío de un contenedor a la Costa Este, concretamente Filadelfia. Y no duda en que la situación del nuevo esquema de aranceles pone a prueba la estrategia comercial de los exportadores.
Para Mansur "como país somos caros y encima el precio cayó. A diferencia de Europa no hay compensaciones, y frente a eso lógicamente habrá que resignar márgenes o volcar la suba al precio final".
Ajo: de 0 a 10 en una temporada
Mientras países como China redoblan la apuesta con más aranceles y preparan su brazo para la pulseada con EE.UU., otros como Argentina, sin ese poder ni el propósito, deberán recalcular.
Desde antes de que Donald Trump decidiera su política de "aranceles recíprocos" el tipo de cambio no favorecía a productos exportables del país. Por eso, habrá que aplicar la "sintonía fina" a la hora de medir el traslado a precios.
En ese contexto, los ajeros mendocinos respiran aliviados, en parte. Acaban de cerrar una temporada 2024 con exportaciones a EE.UU. por 20.000 toneladas sin pagar derechos de importación.
"Teniendo en cuenta que México afrontará un 25% siendo un proveedor vecino a Estados Unidos, confiamos en que como alimento que se demanda a contraestación, la situación de los aranceles no afecte al ajo mendocino", dijo Maximiliano Di Césare, de Asocamen, la asociación que agrupa a los empacadores y exportadores de ajo y cebolla de Mendoza.
Más allá del contexto y la expectativa de algún "volantazo" de último momento que favorezca a nuestro país, la cámara local ya inició gestiones ante la Secretaría de Agricultura de la Nación ante una eventual negociación bilateral de Cancillería.
Sin embargo, la temporada que ya está en marcha con la siembra de distintas variedades obligará a, como otros, a recalcular precios FOB. Di Césare coincide en que dependerá del importador si se absorbe o no, y cuánto, el extracosto arancelario.






