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Luis Caputo sobre la deuda: "Los refinanciamientos del 2026 están sobrecumplidos"

El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló la estrategia fiscal para cubrir los vencimientos externos y proyectó alcanzar el grado de inversión para el 2031

El ministro de Economía, Luis Caputo, expuso este lunes los lineamientos técnicos del nuevo programa financiero diseñado para cubrir la totalidad de los vencimientos de deuda en moneda extranjera que enfrenta el Tesoro hasta el año 2027, coincidiendo con la finalización del mandato de la actual administración nacional en el país.

Las claves del programa financiero y la deuda

Durante la conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, el funcionario estuvo acompañado por el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y el asesor José Luiz Daza. En su discurso, Luis Caputo remarcó que las necesidades financieras netas del Tesoro para el período proyectado ascienden a los U$S 19.200 millones, al tiempo que las fuentes de financiamiento consolidadas alcanzan los U$S 22.900 millones.

Esta diferencia técnica de recursos genera un colchón o buffer de U$S 3.700 millones para amortiguar posibles imprevistos dentro del esquema.

La estrategia oficial establece que el Estado nacional únicamente refinanciará el capital de las obligaciones contraídas. En contraposición, los intereses devengados se cancelarán de manera estricta mediante el uso exclusivo del superávit fiscal primario generado por la administración pública. Según detallaron las autoridades, el esquema de fondeo previsto para cumplir estas metas no contempla como una necesidad obligatoria la colocación de nuevos títulos en el exterior, por lo que recurrir a la plaza financiera internacional se mantendrá como una alternativa meramente circunstancial para las necesidades operativas de la cartera económica conducida por el ministro de Economía.

Mercados internacionales en el programa financiero

El titular del Palacio de Hacienda enfatizó de manera directa la posición de la administración respecto al crédito externo. "Salir a los mercados es una opción más, no un objetivo", aseguró el ministro ante los cronistas apostados en el lugar. Las proyecciones que fundamentan el nuevo programa financiero fijan en cero la previsión de emisión de deuda pública en el exterior para lo que resta de 2026 y para todo el transcurso de 2027, desarticulando las especulaciones previas de los operadores bursátiles sobre la urgencia de divisas.

El ministro de Economía Luis Caputo.

El ministro de Economía Luis Caputo.

El equipo económico explicó que la prioridad central es consolidar la tendencia a la baja del riesgo país, que recientemente tocó un piso de 415 puntos básicos, para evitar la convalidación de tasas de interés que resulten gravosas para el patrimonio nacional. Caputo ejemplificó que, si bien el gobierno nacional recibió propuestas privadas para colocar bonos por U$S 5.000 millones a una tasa anual del 12,5%, se prefirió desestimar la oferta. El ministro fundamentó que el actual sendero de ordenamiento macroeconómico busca habilitar financiamiento a largo plazo con tasas cercanas al 6% anual, reduciendo sustancialmente el costo del esfuerzo fiscal intertemporal de la República Argentina.

La meta del grado de inversión dentro del programa financiero

En el desglose de los objetivos estructurales de mediano y largo plazo, el ministro de Economía trazó una perspectiva respecto de la inserción de la Argentina en los mercados de capitales del exterior. El funcionario precisó que la meta final de la gestión económica para el cierre de un eventual segundo mandato del presidente en 2031 es lograr de forma definitiva la categoría internacional de grado de inversión, un estatus de solvencia que el país perdió ante los acreedores globales hace más de dos décadas.

Las autoridades de la cartera confirmaron la existencia de reuniones previas con los directivos de las tres principales agencias calificadoras de riesgo global para evaluar los parámetros exigidos. Desde el Palacio de Hacienda puntualizaron que el cumplimiento de las metas fiscales actuales sirve como base para aproximarse a los estándares internacionales requeridos en materia de sostenibilidad de deuda pública y estabilidad de precios. No obstante, aclararon que la obtención de dicha calificación técnica se plantea formalmente como un rumbo de gestión sustentable y no como una promesa de carácter inmediato.