Los comerciantes insistirán en promociones especiales para conquistar nuevos consumidores. El parate general del consumo obliga a vigilar los costos operativos, además de evitar tomar créditos.

Los comercios del centro llevan cinco meses de ventas negativas

Por UNO

Carina Luz Pé[email protected]

Los comerciantes del centro mendocino resisten con promociones y descuentos especiales la caída constante en las ventas, con la esperanza de, al menos, parar el descenso acumulado hasta el momento. El recuento mensual realizado por la Federación Económica de Mendoza (FEM) muestra 5 meses consecutivos de bajas en la cantidad de unidades vendidas: enero -3,3%, febrero -6,3% marzo -8,85, abril -9,7% y mayo -8,95%; mientras que la expectativa respecto de los resultados de junio también es negativa porque el Día del Padre no fue bueno y el fin de semana largo por el Día de la Bandera tampoco. En consecuencia, los comerciantes estiman que la disminución de las ventas minoristas durante el primer semestre del año superaría el 40% en comparación con igual período en 2013.

Por esta razón, en la Cecitys asimilarán alguna de las ideas impuestas por las grandes superficies comerciales, como incluir en la grilla de promociones y un día especial de descuentos.

Alberto Mintzer, titular de la entidad, reconoció la preocupación del sector por el brutal parate en el consumo, pero comentó que todos los negocios del centro tienen facilidades de pago con tarjetas de crédito y también acuerdos con bancos para realizar descuentos en determinados fines de semana. A esto se sumará un día especial de descuentos que podría ser todos los viernes.

“Esta baja en el consumo es producto de la incertidumbre económica y el crecimiento de la inflación que ha minado el poder adquisitivo de los mendocinos, entonces el gasto va direccionado a lo más necesario, los remedios, los alimentos y no a la indumentaria. De igual modo, los comerciantes tenemos que seguir trabajando y una de las claves para eso es reducir costos”, explicó Mintzer.

En la FEM aseguran que son optimistas respecto de los resultados que pueden obtenerse al trabajar todos los comercios del centro como si fuera un shopping a cielo abierto, aunque reconocen que debe darse tiempo a algunas estrategias para ver los resultados.

“Somos optimistas porque creemos que las estrategias que hemos propuesto darán buenos resultados, pero estos no son directos porque la coyuntura está afectando al consumo”, opinó Maximiliano Gabrielli, gerente de la FEM.

En cambio, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) opina que el segundo semestre será peor que el primero, por lo tanto, las claves de la supervivencia estarán dadas por el cuidado de los costos operativos del negocio, evitar endeudarse tomando créditos en la banca privada y considerar como un logro hacer caja.

Daniel Ariosto, presidente de la  UCIM, explicó a Diario UNO que estas recomendaciones fueron dadas por economistas este fin de semana en una amplia reunión celebrada con la Federación de Cámaras  de Comercio de Argentina, en la que se analizaron las expectativas económicas hasta fin de año.

El peor junio

“En mi rubro, el turismo, este junio fue el peor desde hace años, creo que desde el 2008. Este fin de semana los hoteles tuvieron apenas una ocupación del 10% y hacia adelante no hay nada. Se están  perdiendo fuentes de trabajo, se suspende personal o se otorgan vacaciones anticipadas para tratar de hacer el menor daño posible”, indicó Ariosto. Y agregó: “En esta reunión nacional se explicó que habrá  muchos conflictos entre Nación y las provincias por lo que hay que cuidar muy de cerca los costos, pero evitar la tentación de caer en la economía informal porque el Gobierno está a la caza de evasores; además, que habrá una rentabilidad muy baja y que si se hace caja, hay que darse por satisfecho y por último no tomar créditos, de todos modos no hay créditos blandos; por lo tanto, el segundo semestre del  2014 será muy complicado”.

En tren de buscar soluciones, en la UCIM volvieron a insistir con la apertura del centro durante la siesta y de los feriados, al menos, por los dueños de los locales, como una medida adicional a crear nuevas  promociones para detener las caídas en las ventas.

Gastronómicos dan batalla

El sector gastronómico también tendrá que dar batalla para sortear el difícil panorama que se traza hasta fin de año.

Fernando Barbera, titular de la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos,  explicó que la cantidad de restoranes creció mucho en la provincia desde el 2005 hasta el 2011 a raíz de la buena performance en el turismo junto con la apertura de escuelas de gastronomía, pero como suele suceder en épocas de freno en la actividad económica, el cierre de restoranes es una tendencia nacional que Mendoza no podrá esquivar.

“En Buenos Aires ya cerraron unos 300 restoranes y eso mismo se espera que suceda en Mendoza. Por lo tanto, la estrategia es ajustar costos, porque no todos los aumentos se pueden trasladar a los  precios y tener una excelente administración del negocio, esto es tener una excelente relación con los proveedores para que no aumenten los productos por temor a una escalada inflacionaria. Además, hay  que tener claro que la rentabilidad no será la misma por lo que si se gana $100 con esos $100 pagar proveedores, impuestos, es decir ser muy parejos con la administración”.

Además, resaltó que de este modo se puede sostener una buena cocina sin afectar la calidad de los platos ofrecidos.

La asociación que preside Barbera ya había advertido al Gobierno provincial de que la disminución de la actividad gastronómica podría derivar en despidos, a la par que le reclamó alguna acción para  mantener los puestos de trabajo. Entre esas medidas, bajar la alicuota del impuesto de los ingresos brutos para aliviar de algún modo la situación.