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Representantes de estos rubros dicen que los costos de la producción local son más caros que los de sus competidores. Por ejemplo, las ventas de peras y de manzanas disminuyeron 10% en los primeros ocho meses de 2014.

Frutas frescas y secas: sigue la caída de las exportaciones

Por Laura Zuliánzulian.laura@diariouno.net.ar

Son como un avión que carretea y no puede despegar. Tienen un destino al que cada vez les cuesta más llegar. Sus competidores, más livianos, alcanzan la meta con más facilidad. Los productores de Mendoza están ahogados por la falta de competitividad y, aunque son positivos en los pronósticos de cosecha para la próxima temporada, aseguran que sin un cambio en las políticas macroeconómicas están condenados a desaparecer.

El panorama plantea diferentes realidades de acuerdo con los distintos sectores productivos que tiene la provincia, como la viticultura o la fruticultura. En primer lugar, quienes tienen que colocar sus productos fuera del país tienen frente a sus ojos una difícil situación por delante. Es el caso de los productores de fruta de carozo o de pepita.

Juan Riveira, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Fruta Fresca de Mendoza, dijo que están preocupados porque los costos de la producción local son más caros que los de sus competidores.

“Estamos teniendo inconvenientes porque los valores que están surgiendo están más caros que lo que ofrece Chile, por ejemplo en casos de fruta de carozo como la pera”, comentó. Riveira explicó que en la estructura total de costos, a un chileno un cajón de peras le cuesta U$S14 y a un mendocino, U$S20. “Ellos venden más barato y ganan, necesitamos mantener a los clientes”, agregó preocupado.

Un informe de la Coordinadora de Productos Alimenticios (COPAL) arrojó cifras preocupantes en cuanto a la caída de las exportaciones de las economías regionales. Por ejemplo, la venta de peras y las manzanas disminuyó alrededor del 10% en los primeros ocho meses de 2014, en comparación con el mismo período de 2015.

Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural de Valle de Uco, sostuvo que en gran medida la situación de los productores de fruta depende de Brasil. “El problema que estamos teniendo es que llegamos caro a Brasil, y aunque nuestro durazno sea mejor y más rico, es caro”, sostuvo.

Otro punto de conflicto es que la fruta que se comercializa afuera debe pagar derechos de exportación por cada cajón. Según Leiva, ese canon termina teniendo una incidencia del 25% en el costo final.

“La Nación sólo nos reintegra el 5%, pero si llevaran ese número a un 15% no sería representativo en los ingresos para la Nación y sí sería muy significativo para nosotros”, añadió Riveira.

Pérdida de rentabilidad“Hoy muchos productores están perdiendo rentabilidad, y eso los lleva a vender sus tierras. Es deseable que no lo hagan, porque el avance del sector urbano sobre el cultivado es cada vez mayor”, sostuvo Sebastián Riera, economista de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentina (Acovi).

Según Riveira, en la última década gran parte del sector frutícola del Valle de Uco fue remplazado por viñedos. “Muchos tuvieron que vender y quienes compraron pusieron viñas”, explicó. “Muchos productores están saliendo del mercado. Yo he visto levantar frutales de 5 años, ¿sabés lo triste que es eso?”, se pregunta Mario Leiva.

“Nosotros no somos formadores de precios. Si ciertas pautas macroeconómicas no cambian vamos a estar muy mal, la provincia sólo pone algunos paliativos”, sentenció.

Piden cambios macroeconómicos"Hoy, a un productor de uva de primera calidad la venta de 10 hectáreas le dejaría libre un margen de $6.500 mensuales", según explicó Mario Leiva en base a un informe que trabajó la entidad que preside. Esto representa un magro salario para ese trabajador. “Pero el productor que tiene menos de esa cantidad de tierra no llega a fin de mes. Hay que hacer cambios en la macroeconomía porque sino las economías regionales van a desaparecer”, sentenció el productor.

Según Leiva, esto se debe a que los costos son muy altos –hubo aumentos de distintos insumos–, a que las ventas están muy trabadas y que el dólar no acompaña. “El manejo del mercado del vino perjudica al sector primario, muchos productores están saliendo del mercado”, opinó.

La semana pasada distintos representantes del sector Vitivinícola se reunieron con el ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, para plantearle los problemas del sector. Eduardo Sancho, presidente de Fecovita, contó a Diario UNO que un punto sobre el que hicieron hincapié fue el sobrante de stock vínico que influye sobre los precios haciéndolos caer.

“Es muy difícil ubicar los excedentes y si no los sacamos no se van a recuperar los precios que cada vez están más alejados del productor. Los tenemos congelados pero todos los costos aumentan de acuerdo a la inflación”, afirmó Sancho.

Contó que le plantearon al ministro la necesidad de que el Estado aporte $500 millones para poder transformar el sobrante de vino en el etanol que se utiliza en los biocombustibles.

“Esto es algo que hay que hacer ya, si no sacamos los excedentes en forma inmediata cada vez la situación va a complicar más. Además es algo que va a terminar beneficiando a todos. Si aumenta el precio del vino también se va a recaudar más en impuestos”, agregó Sancho.

Dijo que hoy los pequeños productores no alcanzan a cubrir los costos del viñedo y que si esto sigue lo que va a provocar es la concentración. “Se va a terminar vendiendo la tierra a precios ridículos”, advirtió.

Sebastián Riera, economista del observatorio de Acovi, contó que en el 2013 y 2014 hubo excedentes en la elaboración de vino. “El exceso de oferta demuestra también que no hay tantas iniciativas para paliar esta situación”, comentó. Coincidió con Sancho en que el precio del vino no alcanza a cubrir los costos del viñedo.

“Hicimos un estudio sobre la base de una finca de 15 hectáreas y el precio del vino debería ser del doble de lo que está hoy para que el productor pueda tener una rentabilidad sólo del 15%”, afirmó.

Hasta el momento, todo apunta a que este año habrá una buena cosechaLos productores coincidieron en que este año esperan una buena cosecha de frutas de carozo, siempre y cuando ningún fenómenos climático como heladas o caída de granizo.

“Todo indica, Dios mediante, que vamos a tener una buena cosecha. Pero necesitamos llegar con la mayor calidad posible, porque si hay más oferta va a haber problemas con los precios de las frutas de menor calidad”, dijo Juan Riveira, de la Asociación de Productores y Exportadores de Fruta Fresca. En este sentido, agregó que les preocupa la posible falta de mano de obra. “Quien trabaje va a ganar bien, por lo menos $250 por día seguro”, afirmó.

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